No voy a
negar que se me ha ido la olla, tampoco negaré que tengo una memoria selectiva,
quizás como todos, y por rachas me viene a la cabeza como un recuerdo obsesivo
una serie de mensajes y videos que me llegaron al principio de la pandemia. A
parte de los de como lavarte las manos, de como mantener la casa limpia etc,
etc. Era la confección de mascarillas y epis de protección contra el virus. Mis
hermanas y sobrinas en el grupo de guasap contaban como estaban fabricando
mascarillas con telas que tenían por casa, para donarlas a quien fuera
necesario y como ellas ciento de mujeres por todo el país, aquí tengo que decir:
que yo me sentía mal a la vez que inútil por no saber ni poder aportar nada al
bien común.
Como decía al
principio, no voy a negar que tenga una memoria selectiva a la vez que obsesiva
y cada vez que se descubre y sale a la
luz un nuevo caso de gente que traficó, robó e hizo negocios con las
mascarillas y con la salud de todos, se me viene a la cabeza esos videos. Y se me
queda una cara de gilipollas que tu no veas. Y a mí no me vale eso de tu más, y
anda que tú.
Hay que empezar por
meter en la cárcel, que devuelvan lo robado, requisar sus bienes si es necesario
a todo aquel que haya cometido un delito, sea de un partido afín a nosotros,
sea nuestro padre, nuestro hermano, o nuestro vecino. A ver si es posible, que
se nos vaya quitando esa cara colectiva de imbéciles que se nos ha quedado.
