Estoy tranquilamente leyendo y tomando una infusión relajante, no es que
sea mi bebida favorita ni mucho menos, donde este un buen café o según que hora
un buen vino, pues que se quiten las infusiones, pero bueno una tiene una edad,
y tal como esta el panorama cercano y lejano de crispado a la vez que disparatado,
he tomado por costumbre durante un rato de todas las tardes, desconectar el
televisor, la radio y el teléfono, relajarme y disfrutar del placer de la lectura.
Aunque no viene mucho a cuento o si, voy a contar una anécdota que me sucedió
hace un par de días: tengo por costumbre ir a leer el periódico al centro de
mayores de mi barrio, llamarme antigua, pero me sigue gustando leer la prensa
en papel- y también hacer el crucigrama con boli porque no decirlo. Siempre me
subo a la biblioteca huyendo del guirigay que hay en el salón de juego y según
que horas estoy sola. Pues bien, el otro día entro un señor mayor ,señor mayor
seguramente más joven que yo, y le sonó el teléfono varias veces, hasta que descolgó,
le miré con no muy buena cara, hasta que el buen señor soltó un: ME CAGO EN
LA MADRE QUE OS PARIO, frase que suelo decir cuando me llaman y veo un
número muy largo o las veces que me
habla una maquina diciéndome que han admitido mi curriculum, o cuando intentan
venderme algo, a pesar de decirle al tipo o tipa en cuestión que estoy en la
lista Robinson. Resumiendo, el hombre me empezó a caer bien, pensé este es un
sufridor como yo. Como último dato en los dos últimos días me llaman de un
prefijo de Bélgica. ¿Es que no hay manera de acabar con esto? no puede ser que
a miles de personas durante, aunque sea un par de minutos todos los días, no
saquen de quicio, y tengamos que mentarle a la madre a alguien a quien no tenemos
el gusto de conocer.
Ya que estoy calentita aprovecho para comentar lo de la piscina de mi
pueblo, hace exactamente un año escribí en este mismo blog, y adjuntaba una
copia de la reclamación que hice en la ciudad deportiva municipal, sobre las
deficiencias que estábamos sufriendo las usuarias de dichas instalaciones. Ni solucionaron
nada, ni contestaron, y las cosas han ido a peor. ¿He vuelto a presentar otra
queja esta vez en el ayuntamiento y…?
Las fotos son de los vestuarios de dicha piscina municipal.
Acabo por donde empecé, resulta que hoy pensaba que había apagado el teléfono,
y no ha sido así. Y me ha entrado la noticia de que a Trump la FIFA le ha
entregado el nuevo premio de la paz.
He tirado la infusión por el desagüe, y he descorchado una botella de vino
para celebrarlo.



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