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jueves, 15 de enero de 2026

Camino de la fama.








 Pura, a ver si un día hablas del club en tu blog y así nos hacemos famosos.

 Este un mensaje que colgó en el WhatsApp  de club de lectura una de las integrantes del club de lectura de mi barrio. Mas tarde hablaré de otro mensaje en el mismo grupo que es en definitiva lo que ha hecho que me decida a escribir sobre este club de lectura- aún no sé si desvelar el nombre y la ubicación de dicho club no vaya a ser que me meta en un lio legal o de otro tipo donde peligre mi integridad física.

Volvamos al primer mensaje, podéis dar por supuesto que no le respondí, por dos razones: Una, porque lo primero que se me vino a la cabeza, es sacar mi vena más sarcástica y contestar:   como de famosos quieres que nos hagamos ¿cómo Jack el destripador? sin duda no nos faltan actitudes y capacidad para alcanzar la fama de ese modo, y a una servidora la primera, porque no me digáis que hay determinados momentos a lo largo del día   que no tenéis ganas de asesinar a alguien.

La segunda razón de no contestar, es porque este blog lo leen cuatro gatos y un perro y dudo mucho que alcancemos la fama sin mancharnos las manos de sangre.

Sigamos con mi club…  Formamos un grupo muy heterogéneo (en cristiano, que cada uno-a somos de nuestro padre y de nuestra madre) vamos, que todos sabemos de qué pie cojeamos y con que pierna andamos divinamente, todos y cada uno de los miembros de este club.

Ahora mismo me he atascado y no sé como continuar para explicar que precisamente en esa heterogeneidad esta la riqueza de este club, - siempre bajo mi punto de vista, que para eso es mi blog y opino como me da la gana-.  Ya habrá alguien que me llamará chula por este último comentario, por supuesto que sin ninguna razón.

Para salir del bloqueo diré alguna cosa: a cada uno de nosotros nos gusta más un género literario que otro, a unos les gusta más la novela negra, a otros el ensayo, a otros la novela histórica a otros les gusta todo por igual, y a otros no les gusta nada por igual. Si a esto le sumamos, que como dije más arriba, cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre y por lo tanto tenemos nuestro punto de vista como el patio de mi casa – particular-.

Se da el caso con bastante frecuencia a la hora de dar nuestra opinión, que a uno les guste el libro por determinada razón y a otros no les guste por esa misma razón. También suele ocurrir con asiduidad que alguien señale algún detalle del libro del que no nos habíamos dado cuenta    y eso haga que nuestra valoración suba o baje. Me acabo de dar cuenta que en lo que no quiero pringarme escribo en tercera persona, y cuando se trata de tirarme el moco escribo en primera persona, es que soy muy espabilada.

Voy a ir terminando que la concreción e ir al grano no está entre mis virtudes (aunque tengo otras muchas como bien sabéis).

Ahora me encuentro con otro tropiezo, tengo que hablar del mensaje al que me referí al principio, y, la forma de puntuación y como dirige el club la persona encargada de este.

Me acabo de dar cuenta de que lo que a mí me parecía un error- cuando la persona encargada de este club ponía en tela de juicio tu valoración y puntuación, la de todos, sea esta positiva o negativa,“( ya me encargaba yo de afearle esa actitud), no es un error sino una forma de ir más allá y abrir nuevas vías de pensamiento. Ejemplo: si te ha gustado tanto por que le pones solo un tres y medio (puntuamos del 0 al 5) o si no te ha gustado nada porque le pones un dos y medio.

Uno de los novísimos miembros del club se dio de baja, con un elegante  mensaje de gratitud y despedida, diciendo que le había surgido un asunto y que no podría asistir al club. Las interpretaciones de dicho mensaje  fueron para todos los gustos como si se tratara de un comentario de texto de alguno de los libros leídos.

Desde, es verdad que le ha surgido un asunto, a, es que ha tenido mala suerte, los dos libros que le ha tocado leer son un auténtico peñazo, y encima el resto del grupo hemos estado especialmente vehementes e irónicos e interrumpiéndonos constantemente, en nuestra propia salsa, vamos, para salir huyendo.

Esto último que he escrito sobre el mensaje de baja de nuestra compañero-a espero que a él-la aludida no le moleste, pero estoy abriendo el camino de la fama a nuestro club y esta “polémica” me parece un buen primer paso, porque empezar con un asesinato me parece demasiado drástico.

Leed, leed malditos.

lunes, 5 de enero de 2026

5 de Enero de 2026

 

Me ha costado encontrar una foto para “ilustrar” este post, de hecho, mientras esto escribo todavía no he revisado mi móvil, buscando esa instantánea cotidiana, “inspiradora”, bien para denunciar esas “pequeñas cosas” *, (en tres líneas ya van dos entrecomillados y un paréntesis) ¡la cosa promete! Cuando mande el enlace del blog  a mi familia, amigos y conocidos me va a caer la del pulpo, faltaba una frase hecha, pues ya la tenéis, ahora solo falta un par de palabras en cursiva, y podemos decir que Pura en estado puro.

¿Quién dijo eso? de: que la inspiración te pille trabajando. Ha comenzado a nevar y ya tengo la foto.

Vamos con otra frase hecha y en cursiva: Año de nieve año de bienes**

Voy por partes para no tener que leer eso de: Hermana no entiendo lo que quieres decir, o eso otro de: amiga te vas por las ramas y la ironía no acabo de comprenderla.

Decir que la política internacional me preocupa es poco decir, me apena y me da miedo a partes iguales. Lo que está sufriendo el pueblo Palestino no tiene nombre, o mejor dicho si tiene nombre: GENOCIDIO, en la peor de las acepciones de este término.

Podría seguir lamentándome y hablar de Ucrania,  o de Venezuela, o de Taiwán , o de los bombardeos en Nigeria o de vaya usted a saber dónde y en dónde las están pasando canutas por culpa de la ambición desmedida de cuatro desalmados. Pero estamos a principio de año y hoy además es cinco de Enero, día muy especial para mi, un cinco de Enero nació mi madre y la llegada esta noche de los Reyes Magos me sigue ilusionando. Asique voy a escribir mi carta particular a los Magos de Oriente.


Preparando los zapatos



Que se repartan el mundo de una vez por todas, si es que ya no está repartido, entre los “poderosos” de Estados Unidos, Rusia, China, e Israel, pero sin disimulos, a las claras, que a los tontos que todavía creen- creemos, que persiguen el bien común, los derechos humanos etc etc… nos dejen de mentir y en paz.

No más muñecos rotos

Y para los demás, los que solo tenemos esas pequeñas cosas cotidianas que hacen de nuestra vida un todo, hagamos la vida más fácil a los más cercanos, y afeemos los malos modos, las injusticias, en definitiva que no dejemos pasar ni una.

 ** No quiero ni pensar como lo tienen que estar pasando la gente en Gaza, y el resto de personas que duermen en la calle.


Una instantánea amable 


miércoles, 24 de diciembre de 2025

Felices fiestas

 


Toca escribir en fechas tan señaladas.

NO me gustaría repetirme. NO  me gustaría enredarme. NO quiero que me salga la vena protestona. NO quiero sacar a colación a el ayuntamiento de mi pueblo, ni a la Comunidad Autónoma, ni tampoco al Gobierno Estatal.

SI, quiero ser positiva, valorar que: tengo un techo dónde cobijarme, que  tengo lo suficiente para alimentarme  y vestirme convenientemente. Que  me llega para pagar los suministros y no pasar frio. Tengo acceso a la cultura  y el deporte relativamente fácil. Y por último, pero no lo menos importante, gozo de buena salud.

Como he dicho que no quiero enredarme, voy concluyendo.

Quiero, deseo y anhelo que nadie nacido de mujer, carezca de lo yo tengo.

Estos son mis deseos para estas fiestas y el año que viene.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Tengo una llamada para ti.

 

    Estoy tranquilamente leyendo y tomando una infusión relajante, no es que sea mi bebida favorita ni mucho menos, donde este un buen café o según que hora un buen vino, pues que se quiten las infusiones, pero bueno una tiene una edad, y tal como esta el panorama cercano y lejano de crispado a la vez que disparatado, he tomado por costumbre durante un rato de todas las tardes, desconectar el televisor, la radio y el teléfono, relajarme y disfrutar del placer de la lectura.

    

    Aunque no viene mucho a cuento o si, voy a contar una anécdota que me sucedió hace un par de días: tengo por costumbre ir a leer el periódico al centro de mayores de mi barrio, llamarme antigua, pero me sigue gustando leer la prensa en papel- y también hacer el crucigrama con boli porque no decirlo. Siempre me subo a la biblioteca huyendo del guirigay que hay en el salón de juego y según que horas estoy sola. Pues bien, el otro día entro un señor mayor ,señor mayor seguramente más joven que yo, y le sonó el teléfono varias veces, hasta que descolgó, le miré con no muy buena cara, hasta que el buen señor soltó un: ME CAGO EN LA MADRE QUE OS PARIO, frase que suelo decir cuando me llaman y veo un número muy  largo o  las veces que me habla una maquina diciéndome que han admitido mi curriculum, o cuando intentan venderme algo, a pesar de decirle al tipo o tipa en cuestión que estoy en la lista Robinson. Resumiendo, el hombre me empezó a caer bien, pensé este es un sufridor como yo. Como último dato en los dos últimos días me llaman de un prefijo de Bélgica. ¿Es que no hay manera de acabar con esto? no puede ser que a miles de personas durante, aunque sea un par de minutos todos los días, no saquen de quicio, y tengamos que mentarle a la madre a alguien a quien no tenemos el gusto de conocer.

    Ya que estoy calentita aprovecho para comentar lo de la piscina de mi pueblo, hace exactamente un año escribí en este mismo blog, y adjuntaba una copia de la reclamación que hice en la ciudad deportiva municipal, sobre las deficiencias que estábamos sufriendo las usuarias de dichas instalaciones. Ni solucionaron nada, ni contestaron, y las cosas han ido a peor. ¿He vuelto a presentar otra queja esta vez en el ayuntamiento y…?  Las fotos son de los vestuarios de dicha piscina municipal.

    Acabo por donde empecé, resulta que hoy pensaba que había apagado el teléfono, y no ha sido así. Y me ha entrado la noticia de que a Trump la FIFA le ha entregado el nuevo premio de la paz.

He tirado la infusión por el desagüe, y he descorchado una botella de vino para celebrarlo.











martes, 18 de noviembre de 2025

Cara de imbécil

 

No voy a negar que se me ha ido la olla, tampoco negaré que tengo una memoria selectiva, quizás como todos, y por rachas me viene a la cabeza como un recuerdo obsesivo una serie de mensajes y videos que me llegaron al principio de la pandemia. A parte de los de como lavarte las manos, de como mantener la casa limpia etc, etc. Era la confección de mascarillas y epis de protección contra el virus. Mis hermanas y sobrinas en el grupo de guasap contaban como estaban fabricando mascarillas con telas que tenían por casa, para donarlas a quien fuera necesario y como ellas ciento de mujeres por todo el país, aquí tengo que decir: que yo me sentía mal a la vez que inútil por no saber ni poder aportar nada al bien común.

Como decía al principio, no voy a negar que tenga una memoria selectiva a la vez que obsesiva y cada vez que se descubre y sale  a la luz un nuevo caso de gente que traficó, robó e hizo negocios con las mascarillas y con la salud de todos, se me viene a la cabeza esos videos. Y se me queda una cara de gilipollas que tu no veas. Y a mí no me vale eso de tu más, y anda que tú.

Hay que empezar por meter en la cárcel, que devuelvan lo robado, requisar sus bienes si es necesario a todo aquel que haya cometido un delito, sea de un partido afín a nosotros, sea nuestro padre, nuestro hermano, o nuestro vecino. A ver si es posible, que se nos vaya quitando esa cara colectiva de imbéciles que se nos ha quedado.






jueves, 9 de octubre de 2025

A cata y a cala

 


    Todo el que haya compartido un melón conmigo, conoce la anécdota, es más quien ha compartido más de un melón conmigo, evita esa fruta en mi compañía para no tener que escucharla   de nuevo,( soy muy cansina y con la edad esto va a peor) repito las cosas mil veces.  Para los que no se han comido un melón conmigo, aquí va la historia.

Yo tendría entre ocho y diez años. Era verano, sé que era verano, no porque recuerde que hacía calor y el sol estival calentara de lo lindo. Sé que era verano porque  en mi barrio como todos los veranos ya estaban instalados los puestos de melones con sus lonas verdes y sus romanas. Además, ese año habían colocado uno muy cerca de mi casa.

Habíamos terminado de comer y mi padre me dijo: Puri hija, baja a por un melón grande y que te lo calen.

A los dos minutos estaba en el puesto diciéndole al melonero: Me ha dicho mi padre que me   un melón grande y que me lo cale. El vendedor escogió uno de los más grandes y me pregunto si ese me gustaba le dije que si, para añadir inmediatamente que si me lo calaba tendría que llevármelo.

Ahora toca describir como era mi con carácter con esa edad. Yo era una niña obediente, bastante despierta para hacer los recados, pero a la vez bastante “pava”.

Había algo que no me cuadraba en lo que me estaba diciendo el melonero, (recordad que he dicho que era muy niña y bastante “pava”)  así que le conteste que no  me lo llevaba y que le iba a preguntar a mi padre, cuando el me pregunto si lo quería o no.

Cuando llegue a casa un poco acobardada y confusa ya que no había sido capaz de hacer el recado,  mi padre me pregunto donde estaba el melón, le conté toda la conversación con el vendedor de melones. Mi padre bastante enfadado dijo: Este ahora me va a oír.

No sé porque hoy me he acordado de esta anécdota, hoy no he visto ningún puesto de melones, ni he comido melón,  aunque si he visto bastantes sandías y he escuchado las noticias nacionales. 






martes, 9 de septiembre de 2025

Así no se puede vivir.

 

¡Parad! por favor!

Quiero dejar de sentirme como el pájaro de la foto.

Quiero que me expliques

Quiero que me propongas

         No quiero que la mejor defensa sea un buen ataque

Si me atacas o me insultas, o ambas cosas a la vez, no voy a ser capaz de oír e incluso escuchar, (preocupada y ocupada en defenderme) lo que me tienes que decir de bueno, que seguro algo bueno, por nimio que sea, tienes que contarme, explicarme, proponerme.

No te pido que me escuches, ni siquiera que me oigas. A lo mejor o a lo peor para ti, yo también tengo algo bueno, por nimio que sea, que contarte, explicarte, proponerte,simplemente te pido que no me insultes.

No sé como parar esta espiral de barbaridades, insultos, etc., etc.

Estoy hasta la coronilla (se me viene al teclado otra expresión más contundente y sonora que rima con Logroño, pero no la voy a escribir) , del: Y tu más.

Se me ocurre así a bote pronto, que cada vez que alguien, suelte una barbaridad, un insulto, un ataque etc., etc., dar media vuelta, y marcharse, ningunearlo y por supuesto no reenviarlo, no hacer eco, en definitiva, no entrar en el juego del despistaje.

También a bote pronto se me ocurre, que estiremos las orejas, pongamos pilas a los audífonos, abramos bien los oídos, cuando alguien de forma pausada y pacifica nos diga: He pensado…

¿ Qué  te parece? ¿ Tú qué opinas?.

sábado, 6 de septiembre de 2025

Calle Mar Caspio Nº 1, yo estuve allí


     Empezaba la década de los setenta del siglo xx, siglo veinte cambalache…

Yo viví el integrismo religioso, orábamos cinco veces al día. Debíamos llevar velo, el cabello y  los brazos cubiertos.

Las cartas a enviar debían estar convenientemente franqueadas y abiertas, como nos entregaban  abiertas las cartas recibidas. ¡ Viva la libertad de expresión!

La mayoría éramos niñas nacidas en España, aunque había niñas nacidas fuera. Las que venían de Vietnam gozaban un “estatus” privilegiado, todavía no sé si por lo exótico, o por que habían logrado huir el terror comunista.

    En el centro ya se habían preocupado y ocupado, que hubiera una división en categorías entre nosotras a saber: las huérfanas de padre, las huérfanas de madre, las que no tenían ni padre ni madre ni perrito que les ladre, (como repetía Sor Julia cada vez que le venia en gana para que no se te olvidara que eras un paría). Las “categorías” anteriores digamos que eran la “elite”, luego venían : Las que el padre se había marchado de casa, que estaban en un escalón por encima de las madres que habían hecho lo mismo. En el subsuelo de esta pirámide estaban las meonas, eso era lo peor de lo peor, les obligaban a vestir durante todo el día la sabana como si de un hábito de San Benito se tratara.

Lo que teníamos en común todas, es que éramos menores y pobres y porque no decirlo, en el pueblo, porque en los años setenta todavía era un pueblo, teníamos cierta fama de niñas “descarriadas”.

Para concluir. Cada vez que veo imágenes de individuos manifestándose a las puertas del centro de acogida, no puedo más que decir: Yo estuve allí dentro.


Una servidora en el patio de banderas del Hogar Isabel Clara Eugenia de Auxilio Social.


lunes, 18 de agosto de 2025

Carrusel

 

    Iba dando mi paseo matutino y canturreando, que palabra más bonita, cantar y andar a la vez. Sé que ese no es el significado exacto que le atribuye la RAE, pero a mí me gusta más y tal como está mundo, me salto la norma porque a nadie hiero con esto.

  Cuando en el parque infantil he visto el   tobogán, y automáticamente, no sé si por obra y gracia del señor Pávlov, o alguna regla nemotécnica, o simplemente por que es una canción que se me viene a la garganta cada vez que paso cerca de una churrería, o vaya usted a saber porque si o porque no me he puesto a canturrear la canción.




Cuando la llama de la fe se apague y los doctores:

 No hallen la causa de su mal, señoras y señores.

Siga la senda de los niños y el perfume a churros que en una nube de algodón dulce le espera el Furo.





Goce la posibilidad de alborotar el barrio por tres pesetas puede ser bombero voluntario.

Suba usted señor. Animese cuelgue el pellejo en la acera...


La foto es del periodico el país. 


No se sorprenda si al girar la luna le hace un guiño

Que un par de vueltas le dirán como alucina un niño.










martes, 12 de agosto de 2025

Tranquilidad por solo 2.50

 


Si,  le he dado dos euros con cincuenta céntimos, si, de alguna manera le he  comprado  su relato. Relato más que currado y el más verosímil con el que me he topado en los últimos días. Relato que me tranquiliza y de alguna manera me reconcilia con mis congéneres. ¡Como me gustaría! que todos los problemas fueran como el que ha tenido David. Podría haber pasado de David o actuar como estamos actuando últimamente casi todos. Es decir echando leña al fuego, calentar un poco más el ambiente ( como si no estuviera ya lo suficiente calentito). Echarle la culpa del calor que hace, del aire irrespirable que hay por culpa de los incendios, de la mala leche que me produce los insultos que reparten a diestro y siniestro y recíprocamente, el pues anda que tú, y el tu más. En definitiva, la crispación y el odio que todo lo invade y todo lo ensucia. Por no hablar del la profunda tristeza e indignación que me produce el genocidio de Gaza.

Once y cuarenta y cinco de la mañana, de regreso a casa.

-         Hola, me llamo David, veras acabo de salir del trabajo y me he quedado tirado, vivo en Pioz y “La Continental” me cuesta 2,75  euros y hasta ahora solo he conseguido 25 céntimos.

miércoles, 23 de julio de 2025

De pilotos, patos, piscinas y otras cosas.

 


    Hoy toca, fotos “amables” o no tanto. En mis andaduras o paseos, vaya usted a saber que es lo que hago diariamente para no ponerme como una vaca-burra, - sobre la última expresión- se me viene a la cabeza si cambio el genero y digo toro-burro, como cambia el sentido. De lo que deduzco, que hay que ir dándole una vuelta o acaso más de una al vocabulario y a las frases hechas que tanto me gustan. Aquí lo dejo y que cada cual le vaya dando una vuelta a la cuestión.

Decía que las fotos son amables o no tanto, en realidad son un reflejo de las contradicciones y diferencias  que hay de un barrio a otro , en una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad.  Una ciudad que es capaz de hacer una estatua a la “Mujer motera” y después cercenarla un brazo como si se hubiera topado con un guardarraíl, acaso para dar más realismo al monumento.




Una ciudad en la que los patos pueden refrescarse en el rio y pasear tranquilamente por su ribera, y los alcalaínos que no gozan de piscina privada, que somos la mayoría, no podemos ir a las piscinas municipales al estar cerradas, porque los responsables de mantenerlas en un estado que no sea un peligro para la salud, no han hecho su trabajo. No sigo que me estoy calentado y no me puedo refrescar en la piscina.

Una ciudad que es capaz de gastarse una millonada en bancos (de sentarse)  en las avenidas principales- de los otros bancos, hoy no voy hablar que no puedo refrescarme en la piscina, y  en  los bancos de los barrios más humildes corres serio peligro de romperte el culo si ere tan valiente como para poner tus posaderas en ellos.


En fin, una ciudad en la que la mayoría parecemos súbditos, pagamos nuestros diezmos en tiempo y hora y una minoría ejerce de Señores Feudales.

A esto último tendremos también que ir dándole  una vuelta.

jueves, 10 de julio de 2025

Esas pequeñas cosas.

 

Antes incluso de visualizar las fotos que tengo en mi móvil de los sinsentidos con los que me voy encontrando en mis paseos diarios. Antes incluso de echar un vistazo a las pequeñas notas que voy anotando (valga la redundancia) en el mismo papel  de la lista de la compra que guardo en mi cartera, cuando me  sobrepasa una situación. Antes incluso escuchar los mensajes de voz que me envío a mi misma, cuando oigo, o veo algo que temo que se me olvide, o peor crea que es un producto de mi imaginación “calenturienta” y protestona. Antes de hacer todo esto para escribir en el blog, me viene a la memoria la carta que envía un joven estudiante en el extranjero a sus padres, -seguro que más de uno la recordáis- Intento resumirla: El joven cuenta a sus padres una larga serie de desgracias: Ha dejado embarazada a su novia, que no tiene más remedio que casarse con ella, para lo que les solicita dinero, además ella tiene una enfermedad incurable como consecuencia de su anterior adicción a las drogas, Etc. Etc. Concluye la misiva, diciéndoles que no se preocupen, que todo lo que les ha contado anteriormente es mentira, que él esta bien y lo único que no ha aprobado ninguna de las asignaturas en las que estaba matriculado, pero que es eso comparado con las desgracias narradas al principio.

Es muy posible que solo sea yo la que siente que sueltan esas trolas, esas barbaridades, ese y tu más y ese anda que tú, y que es eso comparado con…Para desviar la atención, para echar las culpas a otros de su ineficacia, negligencia, cuando no mala fe.

Ahora no sé si echar mano de las fotos, mensajes de voz, y notas de la cartera, o dar una charla.

Voy hacer un poco de todo. Podríamos empezar por esas pequeñas cosas, que hacen que tengamos un día de mierda, o un día vivible.

El ninguneó cuando intentas moverte en transporte público y por la razón que sea, ( generalmente por obras) te cambia la ruta y el título de transporte que tienes no te vale, y tienes que sacar un billete nuevo( lo de las maquinas de renfe de cercanías es para prenderle fuego – a las máquinas-o partirle la piernas algún responsable de dicha compañía), suena un poco fuerte, lo sé, pero es que ya han pasado quince días, y me sigo cabreando. Y no voy hablar de los retrasos, y la consiguiente falta de información, porque hoy no quiero soltar ningún taco.

He hecho viajes a Barcelona en los que he tardado menos, que de ir de Alcalá de Henares a Alcorcón.

Otro ninguneó, o vamos que pasan del ciudadano como de comer m… Intento ponerme en contacto telefónico con el Ayuntamiento de mi pueblo para saber si la piscina municipal continúa cerrada y… mejor no continuar, me remiten a la página web del ayuntamiento, y bueno que hoy me niego a decir palabrotas.

Esto se está haciendo muy largo.

¿Sería posible?  Que desde el ámbito más bajo de la administración a las más altas esferas, empezarán a asumir sus responsabilidades, cada una las suyas, y dejar de torearnos y echar las culpas a los otros.











domingo, 29 de junio de 2025

Cara de perro apaleado

 

“Cara de perro apaleado”

 

Coincido en el ascensor con  una vecina y su perro. Un can enorme de cara triste, asustadizo, comento a la chica que ha debido ser un perro maltratado, ella asiente y cuando voy a acariciarlo, me dice que mejor no lo haga, para él supone un sufrimiento cualquier tipo de acercamiento con desconocidos y añade que espera que poco a poco  vaya superando esos miedos. Solo me atrevo a dedicarle   unas cuantas palabras cariñosas, mientras el can me mira de reojo, rehuyendo todo contacto, incluso el visual.

El paseo matutino empieza con un regusto agrio, ¡ Que le habrán hecho al pobre perro!.

En el parque más cercano a mi casa, coincido con otro vecino, este no tiene un perro, tiene tres, cuando me aproximo a saludarlo, por orden se me acercan para olerme, los perros se entiende, y cuando me tienen identificada, celosones ellos se disputan mis caricias. El regusto agrio con el que comencé el paseo se transforma en una dulce sensación, tanta, que le pregunto al vecino si el come calabacín, cuando me responde afirmativamente, abro mi mochila y le regalo un calabacín que a la vez me regaló un amigo que tiene un huerto.

M… se quedó ojiplático, (pero el  bien que se guardó el calabacín) y yo voy aumentando mi fama de mujer estrafalaria. Así que, si me veis paseando con mi mochila, no me preguntéis, que llevo en ella. Sed buenos, porque de mi mochila puedo sacar cualquier cosa, un calabacín o una retahíla de palabras o en el peor de los casos una porra con que atizaros en la mollera.

Aquí van un montón de fotos en un paseo en un día normal, y todo lo voy guardando en mi retina, me temo que más veces voy a tener que sacar palabras y porras de la mochila, que calabacines.

 






viernes, 23 de mayo de 2025

Como piojos en costura


            La situación es tan disparatada como esta foto.


     La decana tiene 95 años, cuando el curso pasado se rompió la cadera, aunque no lo verbalicé, pensé que no volvería a asistir a los cursos de natación. En octubre me sorprendí gratamente cuando la vi aparecer con la misma muleta y el mismo andar lento y constante de antes de la rotura.  La decana aparca (aparcaba)su muleta bajo uno de los bancos y se mueve (se movía) como pez en el agua, por el vestuario y en la sala de los vasos de la piscina. -reconocer que la frase hecha es muy adecuada para el lugar donde nos encontramos.  La decana no necesita (no necesitaba) ayuda, ni  para abrocharse el sujetador, ni para calzarse, ni para nada,  con un trocito de banco para sentarse se apañaba divinamente.  

 Ahora toca hablar de alguna de mis otras compañeras de vestuario, por supuesto que todas tenemos menos edad que” la  decana” pero...

Esta la “ tatuada” luce un hermoso tatu que va desde debajo de la axila derecha, con unos bonitos puntos colchoneros simulando una vainica doble, donde tenía la mama,  hasta la mama izquierda. La “tatuada” necesita ayuda para abrocharse el sujetador y para colocarse la camiseta por la espalda, ya que la movilidad en el brazo derecho la tiene regular.

Esta “ La tabla rasa” no tiene un ápice de grasa en el abdomen, derivado de los muchos años de trabajo como limpiadora, a cambio tiene las manos totalmente agarrotadas como garfios por la artrosis, y necesita ayuda para atarse los cordones y todo lo que requiera manualidad “fina”.

Podría enumerar  a varias más de mis compañeras de vestuario, ya que todas tenemos “ lo nuestro” pero este post sería demasiado largo, así que voy al grano.

El ambiente que hay ( que había) hasta octubre del año pasado  en el vestuario femenino  es buenísimo, ayuda mutua, complicidad y risas, muchas risas sobre todo de nosotras mismas y de nuestras carencias.

En el comienzo de curso suprimieron horas de natación, y como hubo protestas, - las mujeres es que protestamos por todo-  los “cerebritos” de la ciudad deportiva del Ayuntamiento de Alcalá de Henares no dejaron a nadie fuera, pero juntaron grupos, donde había diez personas ahora hay veinte.

Conclusión: ahora no hay bancos suficientes para poder calzarte y vestirte con cierta tranquilidad. Vamos que estamos como piojos en costura.  Las taquillas las tenemos que compartir, y con el nerviosismo de quedarnos sin ella, se ha da el caso de poner el candado en una  taquilla que no es la nuestra, marcharnos a casa  tranquilamente y dejar a la compañera en bolas, con sus ropa, teléfono y llaves de casa dentro de la taquilla bien  cerradita.

De como se abrio la taquilla, ya contaré en otro post.
En noviembre de 2024 presenté un escrito de queja en la ciudad deportiva municipal de Alcalá de Henares( me consta que hubo más escritos presentados) del que no he tenido, ni han tenido ni respuesta ni solución. 
Recuerdo a quién corresponda, que todas nosotras estamos curtidas por  mil batallas, nuestras cicatrices así lo atestiguan, así que como dice una de las nuestras "las buenas van al cielo" las malas vamos a todas partes" .  Cierro este post con una frase de una gran actriz:
Por las buenas soy muy buena, por las malas, soy mejor.
¡Cuidarnos! que sino,  tendreís que cuidaros de nosotras.





miércoles, 7 de mayo de 2025

¡ Cómo están las cabezas!

 

-          Cerveza s/a

-          Vino

-          Leche

-          Naranjas

-          Ensalada

-          Agua con gas

-          Pan

Después de la experiencia del día sin luz (y tras una conversación con mi hermana  y que   me recriminará que ya no escribía) me reafirmé en mi actitud y costumbres viejunas.

 Vayamos por partes y pongamos un poco de cordura y sentido a esta entrada.

Cuando nos quedamos sin electricidad, la verdad es que yo estaba de lo más tranquila. Mi cocina al igual que el calentador de agua ( ahora lo llaman caldera) funciona con gas butano, mi  única preocupación fue  comunicar  a  mis vecinos que si lo necesitaban podían hacer uso tanto de la cocina como del calentador, para que  a la vez  se dieran cuenta de lo afortunados que son al tenerme como vecina.

En las horas posteriores a que se fuera la luz, me congratule de que mi dependencia de las nuevas tecnologías no fuera tanta como yo temía, y que podía prescindir de ellas durante mucho tiempo. Aquí va una foto de mi kit de supervivencia.



Durante los días posteriores he intentado continuar con mis costumbres “viejunas”, es decir: leer con lápiz, papel y diccionario al lado para ir anotando las palabras que desconozco, y luego buscarlas en el diccionario todas de un tirón, así como ir haciendo la lista de la compra. Hasta aquí todo bien, e incluso yo me hubiera atrevido a recomendar mi “método” como una rutina infalible, para una supervivencia  saludable sin necesidad de tanta tecnología y electricidad.


Ayer en la tienda, me di cuenta que mi “método” es claramente mejorable, cuando la dependienta me pregunto qué era lo que no encontraba de la lista que llevaba en la mano.

-          Alfalce

-          Picarazas

-          Gandaya

-          Orache

-          Fardacho

-          Esmoscado