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jueves, 20 de junio de 2019

Las mujeres proponen y él... dispone

 

Veréis: hace un tiempo en un blog que visito con frecuencia “varado en la llanura” (Tomelloso) hablaba el artífice de este blog,  de los artistas que han nacido, crecido y creado en esa villa.  Gerardo comenzaba hablando de Eladio Cabañero, personaje que yo desconocía, el bloguero –   hacía una breve reseña de su trayectoria vital, - De Eladio Cabañero se entiende- campesino, albañil… al que enseñó a escribir un maestro a cambio de que levantará una pared en su vivienda…(quizás no fuera exactamente así como lo contó Gerardo, pero yo lo entendí de está manera) hecha esta aclaración,  diré que la de albañil me parece una  noble profesión, como todas las que requiere un esfuerzo físico considerable, pero  hasta que estos,  no extienden  la gota definitiva  de la  lechada en nuestro suelo hogareño, la mala leche que nos hacen acumular es importante,                                                          este hueco es  para que rememoréis las obras o chapuzas propias y descarguéis  un poco. Hecho este inciso o lo que quiera que sea, lo retomaré al final de esta entrada, que todo tiene su conexión… al menos en mi mente calenturienta.

Continuaba hablando del Gran Félix Grande del que soy admiradora fiel desde que leí” La balada  del abuelo Palanca”.

Mencionó como no podía ser de otra manera, a Francisco García Pavón, de su “Plinio” creo recordar que se hizo una serie en televisión allá por los años 70 del siglo veinte.  Por supuesto  no se olvido de Antonio López. 
 Para no extenderme más, diré que quedé impresionada que en un sitio tan pequeño y en tan poco tiempo se hubiera dado tanto talento, y le dije al cronista, algo así como; que tenía que ir a TOMELLOSO  a ver si se me pegaba algo.
También  comente con dos amigas, mis ganas de conocer  un pueblo con tan buena energía, a lo que una de ellas añadió, que también eran productores de el  coñac Peinado -ahora creo que hay que decir brandy- según ella de los mejores sino él mejor del mundo.  Con estos preliminares, nos prometimos un viaje a Tomelloso, viaje que por una razón u otra fuimos posponiendo ( el post lo acabo de mirar es de junio de 2016) .

Al lío, o  al desenlace del lío. A mediados de Mayo nos reunimos las tres amigas, y después de pasar una velada agradable hablando entre otras muchas cosas de libros y cuando ya llevábamos ingeridas algunas cervezas, salio a relucir el peinado, no el nuestro sino el brandy y por derivación, el viaje literario, tantas veces postergado.  Como yo era la  más interesada y a la vez la que más cuestiones tenias pendientes me dijeron que pusiera fecha definitiva e inamovible  para hacer el viaje.

Hice mis cálculos, llevaba desde el mes de abril preparando  una pequeña obra en casa, después de muchas  gestiones, ayuntamiento etc, etc, con todos los permisos, presupuesto, y las miles de zarandajas que con lleva cualquier arreglo en casa por nimio que sea, y con la promesa de que se empezaría en Mayo.  Propuse el tercer sábado de Junio dejando un amplio margen  para que la obrita en casa concluyera  y llevar a cabo nuestra visita a Tomelloso, a mis amigas le pareció bien y lo anotaron en sus agendas.  Esta semana (10 al 15) recibo un wapsap preguntándome por la obra, ante mi respuesta que está empantanada, me dicen ¿ que hacemos entonces el sábado?.  me disculpo ante mis amigas y les digo que de momento no puedo ir, ( albergando en mi fuero interno la Esperanza de que la obra este terminada el siguiente fin de semana y poder anunciar que por fin emprendíamos el ansiado viaje, ¡ilusa de mi!

No voy a detallar la cantidad de excusas, problemas, postergaciones y similares que han sucedido en estas semanas,  pero han sido muchas y me han hecho además de acumular una cantidad considerable de requesón, aunque también ha dado pie a que huyendo de la obra, cree la mía propia, escribiendo varias entradas en el blog,  teniendo en mente un relato negro titulado  ¿Quién fue el asesino del talocha?  ¿Cuál fue el móvil? .

20/06/ 2019

Hoy a las ocho de la mañana, por fin han llegado tres operarios, y se han puesto con las manos en la masa, argamasa o lo que sea, creo que por fin van a poner el suelo, yo he salido de nuevo huyendo a la biblioteca y ahora mismo estoy con un sin fin de incógnitas,  tantas como la chica que está sentada a mi lado haciendo ecuaciones.
¿En realidad quiero que acaben con su obra? ¿ El  termino de su obra será el fin  de  mi inspiración literaria?
Si por  fin conocemos Tomelloso,  ¿se nos vendrá abajo el ídolo en el que hemos convertido ese pueblo? 
¿Qué hubiera sido  de Eladio Cabañero si no hubiera abandonado la albañilería? ¿Ganamos un Poeta o perdimos un Albañil?
¿Publico esto en el blog?
No tengo respuesta para tanta incógnita,  y no estoy por la labor de pedir ayuda  a la chica de al lado.

Pero al menos  siempre nos quedará “Peinado” 

         B. P. Cardenal Cisneros  de Alcalá de Henares 20/ 06/ 2019


 

viernes, 7 de junio de 2019

Con matices


Es mi primera vez, no es la primera vez que estoy en un lugar como este, pero si la primera vez que lo voy hacer aquí. Negar que estoy un poco nerviosa, bastante ilusionada  y  muy expectante, sobre como será la experiencia  es negar lo evidente,  así que no lo niego.

Como espectador novel en estas lindes o lides, no  sé muy bien que vocablo  es el más apropiado es este preciso instante, acaso  los dos son buenos, no dejo de observar todo y a todos lo que me rodea…

Desde el Señor que nada más traspasar el umbral de este templo sagrado,( para mi, se entiende,) para otros, es un lugar de” perdición” del que hay que huir e incluso alguno se ha atrevido a decir que se debería meter fuego tanto al continente como su contenido argumentando que  lugares como este son  capaces  de desatar las mas bajas pasiones, las medias e incluso las pasiones más altas.. En esto de desatar pasiones si estoy de acuerdo, sean de la altura que sean.  Después de esta disgreción producto sin duda de el sitio tan “curioso” en que me encuentro, regreso al Señor de la entrada; Entre susurros  requiriome ( algo en astur tampoco viene mal)  una tarjeta o en su defecto una credencial que acreditará, valga la redundancia, la oportunidad de mi presencia y actividad  especifica a realizar en el día que nos ocupa,  en este  antro de diversión y desenfreno (repito, para mi)  y por lo tanto darme paso franco (¡uf! he estado a punto de poner esto último  con mayúscula), ¡ale! otro rodeo.

 Que si, que me dejo pasar y no solo eso, además me acomodó en el  lugar más idóneo para que me sintiera cómoda( otro jueguito de palabras) e incluso me asesoro sobre  la postura  a adoptar, ya que era mi primera vez y  podría  acabar con el cuerpo bastante dolorido.

Enumerar a  todos y cada uno de los individuos que desfilaron,( “la vena militar que  me sale de vez en cuando  me asusta,”) ante mis ojos es una ardua tarea, pero voy a intentarlo, voy a escribir también individuos de distinto pelaje, no  queda demasiado bien, la expresión,  pero me apetece mucho meterla y espero que se me permita alguna licencia en esta mi primera vez.

 Desde la chica con pinta de estudiante de instituto, que sinceramente en horas lectivas no sé que hace aquí. El  madurito con look de oficinista ( un anglicismo para darme  el pisto de que sé Inglés)  que en horas de oficina tampoco sé porque esta aquí.  Ingente cantidad de personas con cara de estar preparando oposiciones para dejar de ser indigentes. – a ver si se me capta el guiño-Por no hablar de los  jubíletas que esos si que están fuera de lugar ¿Acaso  ya no quedan obras en Alcalá que supervisar?.

 

Termino que estoy llegando al final de la página, y todavía no le he puesto nota a mi primera vez aquí. 

Notable alto. Un poco dolorosa -me duele un poco la espalda- pero muy satisfactoria y ansiosa por repetir lo antes posible. Escribir en una biblioteca pública es una autentica gozada.

                         
    B.P. Cardenal Cisneros A. H.

domingo, 2 de junio de 2019

Capisayo

 
 
Hoy no  voy a escribir pensando en el blog y por lo tanto en la gente que lo leerá, hoy voy a escribir para mí, como si fuera un diario de esos con candado y llave minúscula. Voy a escribir de corrido, de lo que pienso mientras camino, con esa manera  sui generis,de huir del tabaco, ya son 53 o 54 horas sin fumar, y cada vez que me entra la tentación, pienso que no voy a echar a perder este esfuerzo, y me echo a la calle, sin tabaco, y me cago en las tabaqueras que le echan (como yo me echo a la calle) productos adictivos, no para que disfrutemos con el tabaco, sino para que suframos cuando no lo tenemos. Y decía, que voy a escribir esto para mí, como terapia, pues sé bien que lo necesito, no porque sea peligrosa para los demás que creo que no lo soy,  me he vuelto una antisocial,  no en el sentido de romper cosas, ni de ser mal  educada, en el sentido que no me apetece estar con más de una persona, ( vamos que me aguanto a mi misma porque no sé como huir de mi propia persona). Y  suenan las campanas, y esto no es una licencia poética que me acabo de sacar de la manga, esto es una tortura que sufro por vivir en el centro pegada a la  catedral, y puede entender que los católicos se regocijen y echen las campanas al vuelo, por que ha nacido su profeta, o  se haya muerto, o cualquier otro acontecimiento para ellos importante ¡Pero jolin a todas horas!,( me acabo de enterar por un  guasap  que es la ascensión de Jesucristo, espero que él cielo no este muy arriba, porque si no el infierno va a durar mucho en forma de tañido. Si claro que puedo cerrar puertas y ventanas puedo incluso ponerme tapones en los oídos, o auriculares de esos que lleva todo el mundo para hacer deporte o simplemente para caminar o como yo  para huir de tabaco, de la obesidad, o del colesterol , pero es que quiero caminar observando a los viandantes,, imaginándome sus vidas, maquinando si están escuchando la radio o música y de que clase  es está, o escuchar alguna palabra suelta o como el otro día una frase completa si,: Dos mujeres mayores, imaginaros si eran mayores que ninguna de las dos lleva teléfono móvil,  iban charlando tranquilamente como si  no hubieran hecho otra cosa en su vida,  una lanzo la frase para que la otra la escuchara o los paseantes  cotillas en fase de desintoxicación la atrapáramos al vuelo: CADA DÍA LLEVA UN CAPISAYO NUEVO  y está frase fue dicha a diez metros escasos de la que dicen que fue la casa natal Cervantes, pero que todos los que vivimos en Alcalá sabemos que es no verdad,  pero aceptamos como cierto, porque total que más nos da …Y siguen tañendo las campanas y yo sigo dándole vueltas a la frase, en realidad no, porque al instante que el martillo golpeo el yunque en mi oído interno ( igual que ahora mismo sigue martilleando en mi cabeza el sonido de la campana, comprendí que a alguien le estaban haciendo un traje o poniendo como un trapo, que para el caso que me ocupa es lo mismo.  Y durante un buen rato  me regodee con la frase, y  reconcilie con la lengua hablada, y estuve apunto de darme la vuelta y hacerme una selfie en el banco  que hay junto a la casa no natal de Cervantes, con Don Quijote y Sancho, y no lo hice porque afortunadamente con mí teléfono no se pueden hacer.  Entonces no lo pensé pero lo pienso ahora, mientras siguen sonando las campanitas; como se pondrá con emoticonos  y simbolitos “Cada día  lleva un capisayo nuevo.”
 
Esto ha quedado raro, no sé si producto del sindromé de abstinencia, o de la locura del sonido de las campanas.
 

domingo, 26 de mayo de 2019

Let´s go!

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No me llega la camisa al cuerpo, no llego a todo. Que si hacer los homeworks, de la escuela de adultos.Que si hacer el tratamiento de texto de la escuela..Que si escribir para el blog. Que  si escribir para la revista de las exalumnas. Que si dejar de fumar. Que  si hacer ejercicio para no engordar (por dejar de fumar). Que si dejar de comer tanto por dejar de fumar. Que si fumar porque me he quedado en blanco, y no sé me ocurre nada para escribir en el blog. Que si además  justificar mi voto, totalmente miedica y anárquico(  si es que  el mero hecho de votar  pueda definir la  anárquica:  No voy a confesar aquí mi voto porque lo hice a las nueve de la mañana y todavía me avergüenzo, de las consecuencias que tiene para algunos pensar  en la ley de D´Hont.
Así que a grandes males, grandes remedios.
A la entrada en el blog le pongo un nombre en Inglés,( espero que con esto me suban la nota y llegue al five).
Al texto le aplico las directrices últimas que  nos dieron en clase.
Para la revista de  exalumnas no escribo nada porque la semana pasada se cerró  el plazo para recibir escritos.
Voy a votar dando un rodeo, sin tabaco y sin desayunar ,para hacer ejercicio, no fumar y no engordar.
Y así me han dado las nueve de la noche, hora, en la que puedo publicar esta entrada, con un cigarro en la mano, una cerveza y más miedo que vergüenza delante de la caja tonta a ver los resultados electorales, y si por  una vez me llega la camisa al cuerpo.
 
 
                 

                 

 
                 

sábado, 13 de abril de 2019

Sigo teniendo dudas


En mayo de 2011 escribí en este blog una entrada, relacionada con las elecciones que se celebrarían ese mismo mes…

 

En ese escrito quería reflejar como me sentía como ciudadano de a pie. Por si no quedo claro con la frase :“ No sé si quieren hacerme el amor o joderme” lo que quería decir es:

No me manipulen, no abusen de mí, no flirteen conmigo para luego dejarme tirada como una colilla.

 

Hoy, ocho años después…

Mi ciudad está levantada por obras (para divertimento de jubilados y sufrimiento de todos) y no digo que esos  arreglos no sean necesarios y me atrevería a decir que incluso estén bien hechos… Pero he tenido que hacer una gestión como hace ocho años y…

 

Me he armado de la poca y toda paciencia que aún me queda, he intentado hacer las cosas como marca la ley, ser una buena ciudadana, y me he encontrado, que no lo ponéis nada fácil- Si, me refiero a la burocracia-.

 

Sigue siendo más sencillo infringir la norma, que seguirla. Ponéis tantos obstáculos- y ahora no me estoy refiriendo a las obras- para hacer las cosas bien, que jolines casi nos vemos abocados al libertinaje.

 

Por favor: hacernos la vida un poco más fácil, que ya no tenemos edad para ciertas cosas… y no pido amor, solo un poco de cordialidad y cariño.

sábado, 16 de marzo de 2019

Gracias Anisakis, de nada insomnio


No hay nada mejor cuando estas enfermo, que meterte en la cama, a cualquier hora del día, con la única compañía de las cosas, -se agradece que haya alguien alrededor para que te prepare y  acerque o retire, depende de las necesidades de cada momento,  esa infusión que te alivie  o esa bacinilla para que también te alivies- pero cuando estas enfermo en la cama un único ocupante es lo ideal.*
 La ventaja de estar enfermo es que no te sientes culpable por acostarte a deshoras y a solas, uno o  varios libros, y ¡ale! a disfrutar. Que suena el pitido de los whasp, estoy enfermo y no voy a leerlos, por lo tanto no contesto. Que oyes los pasos del “cuidador” te haces la dormida,  y entre sueños fingidos, escuchas: pobrecilla que descanse. Eso sí, en cuanto oyes el cierre de la puerta, te vuelves a enganchar al libro. Que te quedas traspuesta, no pasa nada- estas enferma- y te viene bien descansar. Que te despiertas y son las ocho de la tarde, no conviene que te levantes, aún no estás bien del todo, hala a seguir leyendo.
Ayer me comí la última lata de sardinas que quedaba en mi despensa y no me sentó muy bien que digamos, pero el mes que viene compro por lo menos otra.

* Cuando no estas enfermo,  meterte en la cama con persona o personas a horas o deshoras, es  de lo más saludable.

 






 

domingo, 3 de marzo de 2019

Mis manos


 Este dedito mato un pajarito, este lo peló, este fue a por leña, este lo guiso,  y este pícaro gordo se lo comió.

De esta manera tan musical me cortaba, nos cortaba las uñas mi madre a mis hermanos y a mi. A ninguno nos gustaba que lo hiciera, pero ya se sabe que la música amansa a las fieras, y transformaba un hecho desagradable, en algo placentero, como solo saben hacerlo las manos amorosas de una madre.

 Después de este preámbulo, tengo que decir: a mi que el pícaro gordo se comiera el  pajarito, me parecía injusto, pero….

Transcurrieron los años y me convertí  en pianista…

No voy a contaros por todas las vicisitudes, que me han hecho pasar  los dedos;  el meñique me salio enclenque y por temporadas le tuve que dedicar más tiempo que a los demás. Al anular le tuve “que  atar en corto”  invadía el espacio del enclenque. He dicho que no voy a contar todas las vicisitudes por las que me han hecho pasar  estos “benditos”  dedos, y  no lo haré, pero…

Todos son apéndices míos, a todos los quiero por igual, todos me duelen lo mismo. Por eso cuando uno “se sale de madre” y rompe mi armonía, es como si me cortaran las uñas, pero sin música…


Esto va dedicado a mi hermana que ayer fue su cumpleaños y a Pilar Hernández que los cumple hoy.

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 24 de diciembre de 2018

Feliz Navidad y...

 




Dífícil esta resultando mandar una felicitación de navidad,
 así que incluyo la del 2012 y añado las reflexiones
 de este año.

Me estoy volviendo un poco vaguilla, cosas de la edad.


 Un diciembre más, me encuentro en la tesitura de a la gente que quiero mandar mis pensamientos y deseos.

Descartada la misiva manuscrita, como las que recibo de las personas más allegadas y tradicionales, demasiado costoso en sellos.

Descarto también los montajes con ordenador, aunque ahora ya dispongo
de uno con tecnología suficiente, mi capacidad para hacerlo sigue siendo insuficiente.

Reenviar los sentimentales que he recibido, tampoco.

Pensé escribir un cuento, mentando a todos y cada uno de los que recibiréis esto, pues al menos en este preciso instante me acuerdo de todos.

Demasiado complicado, resumir en un “cuento” todos los avatares de este último año:

La salud de algunos, nos ha tenido preocupados a todos.

Unos hemos encontrado el amor, otros el desamor.

Los menos hemos conseguido trabajo, los más lo hemos perdido.

Al dinero no voy a mentarlo, no quiero ensuciar esta carta.

 

En el momento de hacer clic para enviaros este mensaje;

A todos y cada uno de vosotros;

 

Mi pensamiento y mis mejores Deseos.

 

Pura.

19 de diciembre de 2012

 

 

Este año  que ya soy más vieja, pero no por eso más sabia- esto lo he puesto para que en los comentarios alguno escriba eso de: Pura si tú eres muy lista o algo parecido.

Ahora en serio: Entre las cosas negativas del 2018 destacar el insulto,  y lo generadores de odio que nos esta comiendo ( o al menos a mi) las entrañas y otra la sordera generalizada, si, solo tenemos oídos para lo políticamente incorrecto, para los insultos, solo escuchamos a los sembradores de odio a los faltones profesionales, en todos los ámbitos en el de la política, en el futbol, la moda, las costumbres etc. y son ante los únicos que  deberíamos taparnos los oídos.

Porque el que diga algo, sea de izquierdas, de derechas, de  centro o apolítico, del Madrid, del Barsa o no le guste el futbol, etc. estoy seguro que tiene un punto de razón.

 

Le pido al 2019 una afonía, mejor, una mudez perpetúa para los insultadores y sembradores de odio. Para los demás una buena audición,  y en su defecto, unos buenos audífonos.

 

 

Feliz Navidad y un 2019 con un poquito de cordura y un muchito de empatía.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Hoy si es domingo, ayer no


      
 
       Me desperté a las cinco de la mañana, no me preocupó, como no me preocupa todos los cambios  desde  último mes en los biorritmos de sueño, comidas etc. (Quizás debería hacérmelo mirar viendo los últimos acontecimientos).

 Estoy intentado hacer en todo momento lo que me pide el cuerpo, olvidándome, de horarios  sean estos del tipo que sea. Así que como decía: 

Me levante encendí el ordenador y como cada domingo me dispuse a leer la columna dominical de Rosa Montero, me extraño que no estuviera colgada en el feis book, pero lo achaque que era muy temprano y como la periodista estaba inmersa en la promoción  de su nuevo libro, pues lo colgaría más tarde…

Me preparé otro café, hice mis ejercicios diarios ¿de?

Sí, me he inscrito en varias disciplinas en la escuela de adultos (muy adultos diría yo) no  desvelo cuales, por respeto a la intimidad de mis  profesores y compañeros  ya que ellos no son culpables de que haya conseguido plaza, bastante tienen con “sufrirme”.
También me apuntado a clases de guitarra, y tengo que decir que gracias a mi y en solo tres clases conmigo, he conseguido que mi profesor descubra su verdadera vocación  y renuncie a actividades que hasta el día de hoy él pensaba que le satisfacían;  abandona la  docencia definitivamente. Al hilo de estás clases: Algunos de mis  vecinos también han descubierto que este barrio no les  gusta y se mudan.
Continuo… consigo bajarme una aplicación al móvil – gracias a las clases en la escuela de adultos-  es un podómetro, que te calcula los pasos, los kilómetros que andas y las calorías que consumes. Estoy tan satisfecha de mi logro, que  me calzo mis zapatillas, obvio ,- no me voy a poner las del vecino que se ha mudado- pongo en marcha el artilugio y salgo a la calle,  cuando llevo como doscientos metros andados, -esto lo calculo a ojo de buen cubero- miro el móvil y satisfecha compruebo que he consumido una caloría, con lo que vario la ruta  y a buen paso me dirijo a la churrería, mientras espero mi turno, compruebo que he quemado tres calorías, hago un calculo rápido de lo que consumiré en el camino de regreso y  pido solo media docena de churros, debo ser estricta con la alimentación no voy a tirar por la borda todo el esfuerzo hecho hasta ahora.

Ya de camino a casa y con tres  de las calorías recuperadas (no vaya a ser que me dé una lipotimia) me interpela un viandante y me pide que le dé alguna vianda - no me he podido resistir al juego de palabras- para desayunar .Sin pensar demasiado en las consecuencias, le tiendo  la bolsa con las tres calorías, él muy impertinente arroja el envoltorio al suelo mientras masculla “pero que clase de mierda es esta”.

No entendí nada su actitud (me sucede con bastante frecuencia últimamente lo de no entender nada) pero como me considero una alumna aplicada me propuse resolver todas “las incógnitas” como si fuera una ecuación.

 Equis sería “Pero que clase de mierda es esta”  

“El viandante”( le asigne la letra Y) era en realidad, eso, un caminante, que estaba haciendo ejercicio una mañana de domingo para ponerse en forma y mis churros eran autentico veneno, para sus proyectos de ponerse cachas y  sus arterias.

 Y  no la primera impresión que a mi me había dado de  ser un “futuryonqui” que volvía a casa  después de una noche de sábado en la que había hecho un “intensivo” para  pasar a ser un licenciado  en la materia.

 En esas elucubraciones andaba yo, asignando a cada premisa una letra, a cada elemento un más o un menos, cambiándolos de lugar y volviéndolos a cambiar.

Resumiendo: había creado un teorema  novísimo y derivado de este mismo teorema, un problema del que los expertos tardarían siglos en resolver. Partiendo de lo que yo ya me creía  que eran auténticos axiomas.

Ya había llegado a casa, con cuatro o cinco calorías de menos y un tremendo dolor de cabeza, pero bastante contenta pues si con unas pocas clases había sido capaz de crear un Teorema nuevo,¿ que sería de la ciencia?  Cuando concluyera el curso.

 En esas estaba cuando conecté la radio y un locutor con un saludo,  me echo  por tierra mis axiomas y por lo tanto mi TEOREMA.

- Bienvenidos y buen sábado veinticuatro de noviembre.

domingo, 7 de octubre de 2018

Paseo matutino


He ganado peso y he perdido fondo…

Por consejo de un amigo, ese  mismo que se ha tragado todas mis “pájaras” en los últimos tiempos – gracias por no dejarme tirada- .Solo le falto decir: estoy hasta los huevos de en las marchas  hacer de coche escoba contigo. Así  que pon un poquito de tu  parte, rica.

       Ahora que vas a tener más tiempo, deberías caminar todos los días.
Así que sigo su consejo y…

Son las ocho y cuarto de la mañana, salgo de casa a pelo: es decir sin bajarme ninguna aplicación al  móvil, léase: podómetro, quema calorías, y otras similares,- tampoco sabría hacerlo sin mi “coche escoba”.

No llevo  las zapatillas último modelo, ni las camisetas especiales  que absorben el sudor, ni ninguna otra indumentaria de última generación. Mi equipamiento es, en el que todavía quepo, (menos mal que los pies no cambian de talla  y puedo calzarme unas deportivas del siglo pasado).
Una pequeña mochila con la cartera, la bolsa de la compra – por los olvidos de última hora- y el móvil esto último es importante, no vaya a ser que tenga un accidente “pierda el conocimiento” y no pueda llamar.
Con estos preámbulos, quiero señalar  la dicotomía que siempre me asalta, entre no quedarme a tras en cuanto “las modernidades,”pero no dejar que la “tecnología” se meta en mi vida de tal manera, que si un día me quedo sin “batería”  en el móvil o se va la luz  pueda seguir respirando.
Bajo andando, esto no es nuevo, suelo prescindir del ascensor, en realidad solo para  bajar, hay que coger fondo poco a poco y por si se va la luz, que todo hay que decirlo.

¿La duración? Una hora
¿El  itinerario?  Alterno, es decir unos días en dirección sur y otro norte, la realidad  es unos días dirección oeste y otro este, ¡ya me he vuelto hacer un lío!  La realidad real es: uno día dirección Madrid y otro dirección Guadalajara  y que se encargue el GPS (Gilipollas Pa que va a Ser) de calcular la ubicación exacta.
La idea, o sea – ya me salio la vena pija-  es ir subiendo el ritmo poco a poco y llegar cada día un poco más lejos en esos sesenta minutos. Y es ahora cuando aparece el dilema de verdad. 
 
 “El insólito peregrinaje de Harold Fry “¿y si me sucede lo mismo?  ¿Y si lo mió es un no parar?
En fin son las ocho y cuarto de la mañana, tengo que tomar una decisión:
¿Abandono el club de la lectura al que me he apuntado? ¿O cuelgo definitivamente las zapatillas?
 
Mientras me lo pienso, tomo la dirección de Guadalajara que es la que hoy toca.

 

 

 

 

 

 

sábado, 18 de agosto de 2018

Él que me busca, me encuentra , o no.


Búscame- si es que quieres encontrarme-  

 En  cualquier plaza pública.

También puedes buscarme en los parques.

Mira en las bibliotecas, quizás allí me encuentre.

 Acaso vagando por las calles.

 Tal vez  andurreando por los campos feraces* o yermos,

 ¿quién sabe? como son los campos   por donde vago.

 Puede ser que me halles en compañía de amigos echando unas risas o unas lagrimas.

Escuchando música a lo mejor me encuentras.
 

Cantando lo mismo estoy.
 
Si no me encuentras en ninguno de estos sitios, para la búsqueda.
 Me  he perdido y ni yo misma me encuentro.


*Esta palabra le encantaba a mi amigo Felisin

miércoles, 13 de junio de 2018

El espejo


Me miro al espejo:

 Contemplo el rostro, lleno de manchas y cicatrices infantiles, físicas  y mentales que con el paso del tiempo se han hecho  arrugas, en lunares que con el transcurrir de los años han pasado  a ser verrugas, y me gusta lo que veo.

 El cuello convertido en un autentico acordeón, como si  ya apenas se estirará para tomar  aire, y estuviera permanentemente cerrado y mudo, y también me  gusta.

Mi mirada desciende hacía los senos tan voluminosos como siempre, pero sin la turgencia juvenil, lo hace que se posen y reposen en el barreño tripudo que es hoy  mi barriga, lo que otrora fue una tabla de lavar y también me gusta.

El escrutinio  sigue  con  el pubis, ya casi como el de una muñeca,( cuando escribo esto me sonrío, pensando que al final tengo algo de “muñequita”) y me gusta.

Las piernas pobladas de varices, solo están exentas de esas venillas “las mataduras “ que quedan de la “marimacho” infantil que fui, y por supuesto que también me gustan.

Los pies que; capa a capa de dureza se han convertido en callo que me han hecho resistir y sobrevivir, y me  gusta.

Y me gusta lo que veo:  porque ese” deterioro” significa que he vivido, que no me he muerto todavía ,y cuando me llaman vieja, se mofan de mis perdidas de capacidades, de mis canas…

Me sonrío y me digo: tengo canas, porque tengo pelo, pierdo capacidades porque las tuve, y soy vieja, porque no me he muerto y esto último:

SI QUE ME GUSTA DE VERDAD!

 

 

 

 

martes, 5 de junio de 2018

Robos, plagios, de irses y devenirses





Ahora que esta al orden día, los robos y la respuesta cuando te acusan es - ý tu más o tu porque no puedes, si tuvieras ocasión lo harías....  y cuando hablo de hurtos me refiero tanto a lo tangible, como a lo no tangible, vivimos en una sociedad donde muy poco se valora el esfuerzo, tanto fisico como intelectual.Donde el insulto forma parte de la defensa ante la recriminación de un comportamiento" indecoroso" . No voy a llegar al extremo de  insultar al autor de texto al que se lo he robado, pero si decir que la culpa la tiene él por escribir algo que considero "mio".
 El texto en negrita es de un blog "amigo" y en cursiva es lo que yo he parido.






Salgo a dar un paseo. En realidad no tiene nada de particular que salga a dar un paseo: caminar, observar mientras paseo, reflexionar…, lo hago con frecuencia. Lo que sí es singular y quizá el motivo que me hace sondear pensamientos en lo que concierne al asunto de los “devenires”, es la hora en que decido pasear, más o menos el mediodía. Tampoco debería ser ésta una circunstancia que mereciera la atención que le estoy poniendo, pero sí, sí lo es, y me explico. Mi pequeña ciudad, más bien la ciudad en que habito desde hace muchos años, esta ciudad a la que me he adaptado de modo razonable, pero que nunca he estimado como elemento arraigado firmemente a mi identidad (sé que cualquier otra ciudad y en cualquier momento podría serlo de manera instantánea, pero ésta no), mi ciudad como decía, es una ciudad que aglutina una buena porción de historia e incluso de méritos en su haber, aunque no por ello deja de ser una ciudad común, mundana, idéntica a cualquier otra pequeña ciudad, una ciudad en que a lo largo de las distintas franjas horarias del día, se ve desfilar por sus calles toda una muestra de la población que acoge, esa mayoritaria población con la que yo, en circunstancias normales, no coincidiría pero hoy sí lo he hecho, lo acabo de hacer…
A pesar de que aquel tiempo en que vine a dar con mi humanidad a esta ciudad se ha quedado muy atrás, ha devenido permítaseme que diga, a pesar de que entonces sintiese la necesidad de acotar los límites impuestos por este espacio en que convivimos más de doscientas mil personas, de mi ansiedad por averiguar la realidad y entresijos del entorno que por novedoso me incumbía, y de que en la actualidad ese entorno lo tenga conocido o casi conocido hasta la saciedad, incluyendo sentido del tráfico de las calles principales, ubicación de las barriadas tradicionales… A pesar de estos y otros muchos elementos y situaciones que no viene al caso pormenorizar, de que a priori ya nada de aquí alcance la capacidad de conmoverme como aconteció en otros momentos, sí ocurre para mi admiración (no sé si admiración es la palabra adecuada para definir lo que a continuación relato) que siento removérseme las emociones embutidas en cierto sayo de nostalgia, o quizá de vacío existencial, o quizá de tiempo perdido que diría aquél, o quizá de repentino estado introspectivo, que de pronto hace saberme un náufrago en este devenir de gentes que me rodea, gente con la que me cruzo, desconocida toda, pero toda identificable, cortada por un mismo patrón, el de sus particulares devenires, el del tiempo que los ha sobrepasado a la mayoría internándolos en la ancianidad, y es que a esta hora de la mañana, mediodía como decía antes, casi todo este itinerario que voy completando en mi paseo está morado por gente anciana. No me veo como ellos, tengo sesenta años, pero no me veo como ellos, es decir, con lo que muchos de ellos transmiten: enfermedades, tragedias personales, ociosidad de gente que en apariencia lo tiene todo hecho en la vida y que en algunos o muchos casos (es lo que me transmiten sus aspectos, insisto) dichos logros o no logros les vienen anchos, o por afinar, les viene como la ropa que un día constituyó la moda y fue de su talla pero ahora no. Sí, me digo pensando con cierta crueldad, sé que juzgando a la ligera, es como si estuviesen amortizados y deambulasen cual zombis que no saben a dónde van y por qué. Decía un poco más arriba que no me veo como la mayoría de esta mayoría de gente mayor, y muy mayor, gozo de excelente salud, no tengo achaques visibles o reconocibles de momento, me considero una persona razonablemente afortunada en lo familiar, hago deporte, procuro cultivar mi intelecto de diversas maneras y encima mantengo, creo que de modo bastante saludable, la capacidad de plasmar en un papel mis experiencias como observador. Y justo aquí encuentro la clave de este primer devenir que juega con la introspección pero carece de empatía, porque bien mirado, quizá me esté quedando atrás, quizá mi estar donde estoy se corresponda con una especie de destiempo. Es una sensación extraña la de esta mañana de paseo, pero de pronto me da por razonar en que algunos (o muchos) somos inconscientes de que nuestro tiempo transcurre sin detenerse, de que en él no existen los rodeos o las pausas, y que con el tiempo, nuestro tiempo, las personas y el entorno que las acompaña deviene; no puede ser de otro modo. Y que por ello, los allegados y los menos próximos, los apenas conocidos pero cuyas caras nos han resultado siempre familiares y si se me apura contribuyentes a nuestra constatación como individuos de un tiempo, todas esas personas comienzan a difuminarse, a dejarnos solos aunque muchas sean sustituidas por otras hasta que, y aquí llega la tragedia de este pequeño devenir, de pronto ya no somos capaces de reconocer a nadie que podamos constatar como perteneciente a nuestra generación. Es entonces cuando deberíamos decidir que, bien mirado, hemos tenido suerte, porque continuamos aquí, con los pies sobre la tierra, respirando, viviendo, siendo un ser consciente, con identidad, con entidad… Y por eso… No, ahora mismo, aquí, en este espacio y este lugar en que me hallo, en esta hora no conozco a nadie, quienes me rodean, todos, me son ajenos, o yo soy ajeno a este momento, quizá a este devenir de la jornada que todavía no me concierne, que he osado profanar. Corro a protegerme en casa, no sé si de regreso al espacio y el tiempo que me corresponde, deseando recuperar el devenir perdido de manera inopinada.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Perlitas o zurullos como árboles


Van soltando “perlitas” y no diré zurullos como árboles, no vaya a ser que me pongan una multa. Porque estarán de acuerdo conmigo que ellos pueden decir y proponer “barbaridades” “desatinos” “injusticias” y todo lo que se les ponga a “tiro” y nunca mejor dicho lo de a tiro, y a nosotros que no se nos ocurra abrir la boca, que en fin…

Perlita número uno: hay que retrasar la edad de jubilación… y además te haces un plan de pensiones y además… y además “pones el culo por candelero” esto último no sé muy bien que significa e incluso si es políticamente correcto, pero es un dicho que se decía cuando era niña y me gusta su sonoridad

Contrapropuesta a la perlita número uno: Devolvéis la pasta que habéis afanado hasta el último duro ( otro arcaísmo) , cuando esto suceda, pa  mi que  la “hucha de las pensiones” esta casi a reventar , ( no lo puedo evitar soy de naturaleza optimista), por que lo vais a devolver ¿ verdad?.

 Si esto no fuera suficiente lo de devolver lo robado me refiero, la pasta que se ha pagado con el rescate a los bancos( “por mi los podían seguir teniendo secuestrados  para los restos) pues ese dinero que regrese de donde nunca debió salir.

En el hipotético caso de que todo esto no fuera suficiente, mi penúltima propuesta:

Si se retrasa la edad de jubilación que sea para todos por igual, si sé que esto último es bastante injusto, pues no es lo mismo los que llevan cuarenta o cincuenta años con trabajos penosos ( cual no lo es) que los que llevan la misma cantidad de años tocándose las partes pudentas , y haciéndonos el amor a los de los trabajos penosos ( me ha quedao fino ¿ a que si?.

 Y aclaro por si no ha quedado claro:

 LA MISMA CUANTÍA EN LA PENSÍON PARA TODOS.

 

Este escrito, para que veáis que yo también se soltar “perlitas”

 

 

 

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domingo, 4 de febrero de 2018

Bendito insomnio, malditas rodillas.

 

La segunda vuelta en el “sobre” es la que le hace encender la lámpara de noche…mira el reloj de pulsera, son las cinco de la mañana, de un enero frío de dos mil dieciocho, frío  como corresponde a un enero en el hemisferio norte.

Volvamos al principio: Despertarse a esas horas- piensa: puede ser un síntoma de insomnio, insomnio que  puede ser lógico por la edad, o quizás por alguna enfermedad… pero como no esta dispuesta a que ningún pensamiento negativo le quite el sueño… le da la vuelta a esa idea. Es toda una experta en dar la vuelta a las cosas negativas, si no, como hubiera sobrevivido y vivido relativamente feliz a una vida llena de sin sabores, eso y la ironía han sido su “salvación”.Decide que es estupendo tener tres horas para si misma, antes de comenzar la jornada laboral. Leer, escribir, escribir, leer, son las cosas que mas le gusta hacer a solas

No piensen que estas ideas le han venido mientras sigue acurrucada o se despereza en el lecho, ¡que va,! ha puesto la cafetera al fuego, ha orinado, se ha lavado el rostro en el aguamanil, ha reflexionado sobre el vocabulario arcaico y en desuso que le gusta tanto.  Ha conectado el móvil, ha leído o mejor intentado descifrar los intempestivos guasap  de anoche, todavía tendrá que hacerse con una piedra Roseta para entender los emoticones- de los coj….Ha abierto el correo electrónico, tropecientos mail pidiéndome que firme para que las mujeres tengan el mismo salario que los hombres-( cuidado como se piden  las cosas, algún listo pretenderá bajar el salario a los hombres para así igualar)- no me he podido resistir a la ironía-
 Aquí piensa que tiene una pesadilla y que ha vuelto al siglo pasado. No, no se ha quedado traspuesta.,eso es lo que le indican las rodillas, cuando sentada delante del ordenador, estas – las rodillas- le empiezan a martirizar, no podrá estar mucho tiempo más sentada, no podrá escribir y leer sobre vocabulario obsoleto, no tendrá más remedio que tomarse un optalidon, para cuando los efectos de la gragea  se hagan notar, meterse en la ducha y murmurar :
bendito insomnio, malditas rodillas.

domingo, 8 de octubre de 2017

La guerra del odio


"La guerra del odio"
 

“Y digo que el que se presta para ser hombre veneno, es doble tonto y no quiero ser bailarín de su fiesta.”

 

Están a un clic de ganar la guerra, pero aún no se ha librado la última batalla y un grupo de resistentes intentamos poner un poco de cordura o tal vez locura, y dar la vuelta a la contienda.

 

Intentaré explicarme y que se me entienda:

 

Cuando hablo de guerra, me refiero al odio que han conseguido generar entre unos y otros, ¿que como lo han hecho? Pues… con verdades, verdades a medias, mentiras y medias mentiras.

 Casi han conseguido, que nos posicionemos en un bando u otro (los dos generadores de rencor) apelando a los instintos más primitivos,  a esa pertenencia a un grupo que supuestamente nos protege de las alimañas depredadoras que hay en el bando contrario

.Aquí toca meter un refrán, de los que soy gran aficionada: “A río revuelto ganancia de pescadores”

 Por supuesto que “los otros” son de una “raza inferior” hablan una lengua menos buena que la nuestra, su bandera no es la autentica y además es más fea y la tienen más pequeña… y creen en un Dios que no es el verdadero.

Ese mismo discurso ha sido el generador de las guerras que durante siglos han devastado a nuestra especie (la humana).  
Pero es que no nos damos cuenta que somos marionetas (no tengo nada en contra de la marionetas siempre que estas sean de madera) que mueven a su gusto los señores del odio.

Vamos a dejarnos de tonterías,” los otros” nacen como nosotros, se reproducen como nosotros y mueren como nosotros.

Los unos y los otros tenemos derecho, a que nos dejen en paz, a que dejen de meter cizaña, a que nuestras madres nos acunen y canten nanas en el idioma que quieran, y que nuestra bandera, sea la bandera del amor  y no la del odio.

 

viernes, 9 de junio de 2017

Acuérdate


Acuérdate, tu que aún puedes.

 

 

Cuando leas esto, yo no me acordaré que lo he escrito y por lo tanto, poco  importará como me trates.

 Estaré sumergida en la desmemoria, el ayer, hoy y mañana tampoco existirá para mí.

Solo habrá ese  instante en el que me  regañes a saber.  Me meado encima,  he manchado el vestido con la sopa, - servidumbres que pago y no con gusto- por no haber muerto joven y vivir mucho.

 Acaso por el  interrogatorio, repetitivo, interminable y diario al que te someto, en el que poco o nada me importan las respuestas, solo las preguntas,- que le voy hacer, - mi cabeza no da para más.

 Por eso, cuando  te enerves por mi fuga,  siguiendo el impulso de la joven rebelde que fui, porque si, yo también fui joven e incluso niña, sino como iba saber poner, esos “pucheros” cuando me regañas,  sino lo hubiera aprendido en la infancia más remota. Si, yo tuve la piel fresca y  tersa y también llevo besos en la piel, quizás hasta alguno tuyo.

¡Ay! si yo supiera contarte… que tuve una mirada limpia y clara, pero se me fue enturbiando de ver tanto fango, el mismo que ahora ve ese espectador  que contempla la escena que estamos montando  a sabiendas de que la vida es una película en espiral y que mañana otros serán los protagonistas, pero el final el mismo.

Por eso te pido, que ya que no podemos cambiar el desenlace, al menos pasemos de la tragedia a la comedía o al menos convirtamos nuestros actos en tragicómicos

 

Y no por mi, que ya no me acuerdo de nada, sino por los espectadores a los que la mirada se les esta enturbiando.

viernes, 4 de noviembre de 2016

La buena vecindad


 

 

 

 

 

 

Fiesta local, “San Cervantes” como han bautizado los paisanos el aniversario del acristianamiento –(¿ a que suena mal la palabreja?)del Insigne.

 

 Las tres o quizás las cuatro de la tarde, en el comedor una palangana en la que tengo sumergidos los pies, hoy al barreño le llamaré bacía, por ser el aniversario de Miguel o porque ya voy por la segunda parte del INGENIOSO…

Suena una sola vez el timbre de la puerta, Me pregunto ¿quién puede ser? A la vez que me respondo: ¿ el vecino pesado? no, pues solo ha llamado una vez y a no ser que haya aprendido la lección que le dí con regañina incluida, sobre la manera “ejemplar” de llamar al timbre, él no molesta así.

¿Quizá un vendedor? De biblias, energías espirituales o de las otras, tampoco, no es horario habitual además es festivo.

¿Amigos?, descartados, saben de mi horario de siesta y tienen la prudencia necesaria para no interrumpirla y carecen del valor para hacerlo.

Todas estas ideas pasan por mi cabeza a la velocidad que pasa toda una vida cuando tememos que este a punto de concluir.

 

¿Qué hacer con la bacía? la dejo donde esta y me arriesgo a que el inoportuno visitante la vea. No es que la palangana sea un objeto ilegal, pero siento cierto temor a las habladurías de la gente

La verdad es que el panorama del refectorio es un poco” surrealista”  - me gusta emplear este termino, cuando hay  desorden  o la lógica de los objetos o  personas brillan por su ausencia-

 Lo  describo:

El portátil en la mesa grande,  sobre la mesa pequeña, un montón de libros apilados sin orden ni concierto, eso sí, todos ellos con su marca páginas, en el punto exacto donde interrumpí la lectura. El móvil, que  como su propio nombre indica, se mueve de la mesa grande a la pequeña de ahí a la de la cocina y una vez hecho todo el recorrido incluida la mesilla de noche, me sigue o persigue (vaya usted a saber) en todos mis desplazamientos, como si yo fuera un robot a quien han implantado una prótesis permanente de la que no puedo desprenderme.

No puedo demorar más la  decisión; vació la bacía en el jacuzzi, cojo el móvil y voy a ver quien es.

 

 
Esperado lector: si has llegado hasta aquí, agradecería dejaras un comentario, aunque solo sea, un hola o un adiós,  estoy haciendo un pequeño estudio, quien le da a me gusta y quien lee hasta el final “mis cosas