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sábado, 28 de marzo de 2020

Aclarar la mirada

 
 
 
 
 

 
Panorámica magnifica y hermosa.
 
 








Es  igual que la foto de arriba.












Separan ambas instantaneas, pocos minutos,un cristal  y, el estado de animo del fotografo.
 Me sentí fatal, cuando dije: no puede haber un panorama más bonito, ¡ Madre mia! con "el panorama" que tenemos como puedo decir que esto es hermoso.
Espero que pronto,( aunque ya sea tarde para demasiados) recobremos la belleza  y nitidez de la foto de arriba. Y no se nos vuelva a empañar la mirada como en la foto de abajo.



  

viernes, 27 de marzo de 2020

Maestros




Esto lo escribí en  2011. Sin mas comentarios...



A los maestros,  profesores, educadores  y similares.
Parecéis tontos. Si, no lo sois, pero lo parecéis.
Empezaré por la última. La “perlita” que ha soltado, tanto Lucía Figar, como la Esperanza, (cuando, perderemos la esperanza de una vez). De que es una huelga política, pues claro que lo es. Unas protestas derivadas de la política educativa que ellas han  generado.
Ahora iré al principio. Os tacharon de vagos. Insulta, que aunque sea mentira algo queda.
Más tarde que no os preocupan los alumnos, que sólo la pasta. Bueno, han dicho unas cosas de vosotros. Que es para mandarlas lejos, no de Madrid, sino del mundo.
Y vosotros ¿qué habéis hecho?.
Callaros, desmentir lo que claramente eran insultos y mentiras.
Yo en mi ignorancia y sabiendo que esto sólo la van a leer, un puñado de personas. Os sugiero, dos cosas.
O bien una huelga de celo, o bien una huelga a la japonesa.
La primera, sé que os tendrías que cambiar de profesión, y de cabeza para que la hicierais.
Me imagino, y esto ya es una fantasía mía. Cumpliendo estrictamente, el horario. Significaría que eso de preparar las clases en casa, nada de nada, corregir exámenes, en casa tampoco. Que hay que dar el tema que a los alumnos les resulta complicado, pues que se busquen la vida ellos.
 Siempre os quedará, lo de abrir el libro por la página treinta y tres, mañana examen, hasta esa página entra.
-Lo siento pero acabo de dar las 22 horas de clase, en mi despacho no puedo atender a nadie más, ya que tengo  lista de espera  hasta las olimpiadas del 2012.
Descartada mi fantasía, ya que os tendrían que parir de nuevo.
Vamos con la japonesa.
 Si hubiera una manera de hacerles llegar, por escrito, o de una manera física todo el trabajo que realizáis, fuera del cole y del horario. Sería la leche.
Ejemplo: Doy clase de física, me preparo la clase del día siguiente una hora, además preparo un trabajo, que tendrán que realizar los alumnos otra hora. Corregir ni sé sabe las horas, atender a los alumnos y padres, fuera de las horas lectivas otras tantas.
Que de eso les llegará una copia, de cada uno de vosotros, a las autoridades “incompetentes”. Ya me lo estoy imaginando... todos los ordenadores bloqueados.
¿Y si fuera en papel? Algún bosque, se esquilmaría, como decidáis reflejar  en papel todo vuestro trabajo.
Esto último tengo la certeza, de que no lo haréis, porque habéis demostrado sobradamente, que os preocupa el futuro,  trabajáis y mucho  para que este sea mejor. Aunque a veces parezcáis tontos.







sábado, 21 de marzo de 2020

En el balneario.

 

Esto lo publiqué en abril de 2011, cuando acontecieron los hechos narrados.
 Ahora lo publico de nuevo, para que os echéis  unas risas.

A esos lugares no se debe ir sólo.

Los Reyes Magos, me habían regalado un circuito (Diamante) en un Spa. El regalo incluía  un masaje.
Como ninguna persona con las que había hablado, pudo acompañarme, y el bono estaba  apunto de caducar; tres meses después de la Epifanía por fin  marché a disfrutar  mi regalo.
El Domingo a las diez de la mañana me presente en el lugar.
En la recepción me preguntaron si era mi primera vez, respuesta afirmativa por mi parte.
Me indican un vestuario, para que me ponga el bañador. Salgo del habitáculo  con mi bañador puesto. El chico que me está guiando en mi recorrido ( no es cubano) primer engaño, aquí no voy a relataros las leyendas urbanas y rurales que hay sobre los masajes y los masajistas.
Me indica que voy hacer un primer recorrido, para activar la circulación, el recorrido son unos cuatro metros más o menos con el suelo de cantos rodados, en ambos laterales unos aspersores con agua fría, me obliga  a repetirlo dos veces, ya que según él,  lo hago demasiado deprisa.
Segundo paso, me introduce en una sala, con ¡un calor que te pasas! parecía una sauna, quince minutitos, todo lo dice en diminutivo, aún no sabía   porque, aunque más tarde lo comprendería..
Me obliga a ducharme, lo que llamó una ducha escocesa, por un momento creí que me habían regalado un curso de idioma, que si escocés, que si finlandes...
Después de eso, a otra sala donde también parecía una sauna del calor que hacía, otro cuartito de hora, y una ducha más, a esas alturas, ya no sabía de que nacionalidad era la ducha, ni yo misma. Por fin la piscina, (el no cubano,) me explica en que consiste, me dice palabras soeces, como abductores, gemelos, pectorales, escápulas y otras que no es que no me atreva a repetirlas, es que no me acuerdo.
La piscina estuvo bien, aunque no se puede nadar. ¡Para eso me estoy gastando el dinero en los cursillos de natación  a los que acudo dos veces por semanas.
Después  de asegurarme, era la  última ducha, el chico me  explica que; me va a realizar el masaje, me interroga sobre el tipo de masaje que deseo, menos mal que esto ya era en castellano.
Por dármelas de mujer moderna y entrenada, eligo  el deportivo. Tras lo cual me introduce en una sala, esta ya, a una temperatura soportable. Me dice que espere, que enseguida vuelve, a la vez que me entrega  un paquetito e indica que cambie el bañador por lo del paquetito y , me tumbe en la camilla que enseguida vuelve.
Abro el  paquete y  despliego su contenido para ver de que se trata, le dio una vuelta,  vuelvo a girarlo. Nada que no me aclaro. Después de la enésima vuelta. Por las dos "cazuelas" y las  tiritas, deduzco que se trata de un sujetador. No creaís que me resulto nada fácil ponérmelo. Lo conseguí, justo cuando el masajista llamo  a la puerta y preguntó si podía pasar. Le dí mi beneplácito a la vez que colocada frente a él, pregunté: ¿ Esto es un sujetador?
¿Sabéis' lo que me contesto ¡El muy  descarado!
No,  señora no es un sujetador, es un tanguita.
El no se pudo reir abiertamente, ya que yo estaba delante, y yo tampoco pues aún no había la suficiente intimidad entre nosotros.
Lo que si pensé una vez abandonado "el balneario" es: a esos sitios se debe ir acompañado de alguien de confianza,  para poder echarte unas risas
 









lunes, 16 de marzo de 2020

¡Cuidado! a quien le abrimos la puerta puede ser peligroso.



 
Es posible que cuando cuente lo que me acaba de suceder, más de uno piense que es fruto de mi imaginación calenturienta, y que la reclusión ya ha empezado a afectar a mis meninges, pero...
Me he despertado a la hora habitual en este primer día de confinamiento. Y siguiendo las directrices y consejos de las autoridades, y expertos sanitarios, es decir; mantener las rutinas habituales dentro de lo posible, y por supuesto siguiendo las normas que conlleva el estado de alarma que se decreto ayer. Por eso antes incluso de encender el móvil. Aquí tengo que decir que: he optado por apagarlo cuando me voy a dormir. Porque esta batalla que se esta librando, por ver quien es el primero, que saca un chiste, (algunos realmente muy ingeniosos). Inventa o reenvía un bulo y, éste se hace viral (como si no tuviéramos bastante con el CODVI 19). O se difunde por todo el orbe, cualquier gesto o consigna solidaria con los muchos colectivos, que están  trabajando para menguar y parar esta plaga. Este chorreo de Wasap, me agota, a mí a la vez que a la batería del teléfono.
Esto que voy a decir ahora, no iba aquí, pero las circunstancias me obligan.
¡No me mandéis más enlaces! para: ver películas, museos, juegos de mesa, leer libros y, cientos de actividades, para no agobiarme en casa. Los que me agobiáis sois vosotros. No me llega el cuerpo para, ver, leer y hacer todas esas actividades Y que os quede claro que tampoco voy hacer limpieza general en casa, aunque le haga mucha falta.
Dicho esto, continúo... Veremos si el pitido del móvil me permite contar lo que me sucedió esta mañana, me tiene los nervios rotos ese sonido. Claro que también podría apagarlo…
A lo que iba. Lo primero que hago nada más levantarme es: lavarme las manos, antes y después de hacer pis. Dar por sentado que de la forma y manera que se nos está aconsejando. De vez en cuando conecto la radio y el televisor siempre luego de encender el móvil y ver que mientras dormía, han entrado 183 mensajes y eso que solo estoy en cuatro grupos de Whaptsapp. La radio y la televisión la enciendo además de para estar entretenida por si ya puedo, cepillarme los dientes y ducharme. Sinceramente creo que ya me va haciendo falta, y digo más. Si en el transcurso de la jornada de hoy, no nos dan directrices sobre este asunto, me saltaré a la torera  el estado de alarma y, me ducharé, lavaré el pelo y cepillaré los dientes. Puestos a saltarnos las normas, me las salto todas y como me sienta un poco más “rebelde” de lo normal; me corto uñas de pies y manos. Una es obediente pero hasta cierto punto.
Siguiendo con la rutina aconsejada, estaba preparándome café, (previamente me he vuelto a lavar las manos) cuando han llamado a mi puerta, Por la hora y siendo domingo, creí que se trataba de Testigos de Jehová. En los pocos segundos que he tardado en poner el ojo en la mirilla y preguntar ¿Quién es?. He tenido toda clase de pensamientos negativos hacía ellos, los testigos me refiero, del tipo: que pesaos, que insolidarios, no se enteran de nada...
No, no eran ellos. Se trataba del vecino "raro" que habita  en todos los portales.
No sé si voy a ser capaz de describir al tipo en cuestión y el dialogo, un poco o bastante surrealista- pienso yo.- que hemos mantenido eso si, con la puerta cerrada como medida de profilaxis contra el maldito virus.
 Ignoro en que planta vive, pero alguna vez que otra he coincidido en el portal con él. Es un señor de mediana edad, me refiero que debe estar entre los cincuenta y  los setenta años. Es de esas personas que siempre parece que están pensando en las musarañas, como si viviera en otro mundo. Entre los vecinos tiene fama de raro, no sabría decir exactamente porque,  pero tiene esa fama y no seré yo quién siendo la cotilla del ático, desmienta o quite baldón a nadie. Poner si, pero quitar motes o famas  eso de ninguna de las maneras.
Bueno el dialogo ha sido el siguiente:
Buenos días, soy un vecino del edificio, comprendo perfectamente que no me habrá la puerta, pero verá, me acabo de enterar, que permanecerán cerradas al menos quince días y la verdad me ha pillado totalmente desabastecido. Por supuesto que se lo devolveré lo antes posible, y los trataré con un cuidado exquisito, pero para mí estos quince días pueden ser una autentica  tortura sin ellos.
Llegados a este punto, pensé; como sea papel higiénico más de dos rollos no le doy y, bastante me importa a mí como se limpie el culo el buen señor.  Además de no creer, que exista una manera exquisita de limpiárselo.           
Dada la situación absurda y el tema escatológico que estábamos tocando,  a voz en grito, - a este paso el título de cotilla, me lo podía arrebatar  hasta  el vecino de la planta baja-. Abrí la puerta, dando un paso a tras y haciendo un gesto inequívoco con la mano, para que guardara al menos el metro de distancia reglamentario.
Pues no, no quería papel higiénico, ni leche, ni azúcar, ni nada parecido.
Trastabillándose me explico; no tenía celular – de dónde habría  sacado  ese termino- . Ni tampoco acceso a Internet. Añadió: se encontraba en una situación económica difícil y que al cerrar las bibliotecas sin previo aviso… Debió ser el único que no se entero y que además le importará que esto ocurriera, pensé con un poquito de mala leche.
” El raro” quería libros, o a falta de ellos, cualquier material de lectura que pudiera llevarse a la  boca, hasta que reabrieran las bibliotecas.
Sin duda hay gente para todo y yo me atrevería a decir, que no sé, hasta que punto estos especimenes pueden llegar a ser  " contagiosos" y o peligrosos.
 
Mañana más.

 

viernes, 6 de marzo de 2020

¡ Hala que tetas!


¡ Hala que tetas!

         Este “piropo” es sin duda el que mas me hería  y,  del que me cuidaba mucho de comentar con mis amigas. Cuando ellas relataban las barbaridades que les decían. Al igual, que yo ocultaba. Cuando hablábamos de  las distintas técnicas para evitar el sobo en el metro o autobús.  A mi me daba una vergüenza horrible, reconocer que  a mi también me pasaba. Cuando esto ocurría,  me sentía culpable, agachaba la cabeza y me alejaba como buenamente podía del baboso de turno.

         Caminaba encorvada, tenía muchos complejos, sobre todo de tener mucho pecho, de ahí que fuera el piropo que más daño me hacía. Nunca me ha gustado, que un desconocido o a veces ,conocido, me dé su opinión sobre mi físico, es más, siempre me he sentido agredida, mal... No voy a ir más lejos y contar las veces que en el trabajo han intentado meterme mano.
         Afortunadamente hoy estoy rodeada de varones, a los que “el piropo” en si mismo, (sea del tipo que sea) les parece soez, de “gentes sin civilizar “una agresión hacía la mujer.
Pero todavía hoy, hay varones, que en cuanto tienen la minima oportunidad, te lanzan un requiebro... sobre todo si están con otros hombres. Una forma de demostrar lo macho que son aunque sea  a costa de agredir. Si, yo me siento agredida, me siento mal. Para mi no es un halago es una agresión, es más me dan unas ganas de volverme y…

         Mientras no eduquemos en la igualdad, y siga habiendo, gente soez, sin civilizar y,  que en nombre de la galantería, o cualquier otro tipo de adjetivo, se atribuyan el derecho de hacer juicios de valor y opinar sobre las mujeres, que tienen la desgracia de cruzarse en su camino.  Y por otro lado solo entienden del  “palo y tente tieso”.

 Pues a legislar... Para que la ley les  prohíba, lo que el sentido común, y la empatía no debiera permitirles hacer.

viernes, 3 de enero de 2020

¡Pues si que empezamos bien!


Yo como todo hijo de vecino, aprovecho estas fechas tan señaladas para además de ponerme ciego a comer y beber, para, más tarde  hacer el propósito en el nuevo año de ponerme a dieta o al menos intentar que esta sea saludable, para, sino perder peso al menos no ganarlo, etc. etc… En estos etcétera van incluido el aprender inglés. Hacer ejercicio. Ser un poco menos consumista y  un poco más solidaria con el mundo y con los que habitan en él. Hablar menos y escuchar más. (Y)*.
 En definitiva: intentar ser mejor persona, como decía al principio, como cualquier hijo de vecino.
Así que: atendiendo a la sugerencia de un familiar, de el porque dejar los buenos propósitos y rutinas  para el uno de enero, si cuanto antes comencemos mejor…
          A finales de noviembre me hice socio de la OCU (organización de consumidores y usuarios)
 El día 31 de diciembre  me traslade en transporte público, del Este de la comunidad de Madrid al Sur de esta misma comunidad, evidentemente para pasarlo en familia.
 Ya en la estación de cercanías, delante de la máquina para adquirir el billete, me  viene a la cabeza, si alguien que no conoce nuestro idioma sería capaz de conseguir que el aparato  en cuestión le proporcione un billete, Si a mi, que más o menos conozco la lengua de Cervantes, me resulta imposible, y me veo obligada a dirigirme a la ventanilla (menos mal  que esta abierta) para que una persona ,me atienda y explique...Ya con mi tarjeta renovada y  mi billete validado pongo rumbo al sur…Ya en Móstoles, solo tengo  cambiar del  tren de cercanías a el metro,  pero no me produce ninguna  inquietud adquirir el billete,(como me sucedio en Alcalá) ya que la semana anterior comprobé que tenia correctamente cargada la tarjeta  con once viajes de metro, o al menos eso  creía, hasta que posé tres veces la dichosa tarjetita en el lector y tres veces me negó la entrada( como San Pedro) renegando,( yo también sé negar  como las maquinas) me dirigía al aparato, cuando un adolescente me intercepto.
- Señora ¿me puede ayudar  a  sacar el billete? es que no sé como va esto.
Me arme de paciencia y un poquito de mala leche y le dije que solo tenía que seguir las instrucciones que le fuera dando la maquina, (a ver si tenia huevos de conseguirlo, pensé)  no obstante yo le ayudaría. Entre los dos conseguimos el billete del chico, y a mi me sirvió de clase práctica  para comprar el mío.
 (Si es posible que alguien me explique, porque para el metro sur, no valen los billetes de metro.)
Y otra cosa que no viene a cuento, o si,  pero me acabo de acordar, Hay una churrería  en  Móstoles, que para pagar  unos churros, te tienes que bajar una aplicación al móvil. Vamos que es tan difícil desayunar con churros,( a no ser que lo hagan para mantener el colesterol a raya) como comprar un billete de transporte.
Digamos que despedí el año, un poco  “confusa” y enfadada  con las nuevas tecnologías, pero con la vena solidaria todavía en pie
Uno de Enero: Dispuesta a poner en marcha desde las primeras horas del año mis buenas intenciones. Salí  de la casa familiar bien temprano,(lo poco agrada y lo mucho enfada)y no era cuestión de dar más la lata:
En la puerta del metro sur ( ese metro para el que no valen los billetes de metro normal)   saludé  y deseé un buen año a la única persona con la que me crucé ( todavía debe estar pensando de que me conocía) .
Sin mayores problemas conseguí mi billete  del metro sur ( de algo me sirvieron las prácticas del año anterior) .
En la estación de cercanías en solo dos intentos conseguí “el título de transporte” para el Este,.  Observando mí” pericia”  con la maquina, un  señor solicitó mi ayuda, para comprar su billete, le empecé a asesorar hasta que oí  el pitido del tren y vi como este hacia su entrada en el anden, con un perdoné pierdo el tren,  salí pitando hacía el convoy, y ahí se quedó  el señor, y parte de mi instinto solidario,  espero que al menos pudiera coger el siguiente tren.
Ya voy terminando… Cuando apenas quedaban dos paradas  para llegar a mi destino, la madre que ocupaba el asiento frente al mío, le pregunta al  hijo sentado a su lado  ( yo creo que también indirectamente a mi)   si sabe como llegar a la calle Santiago, el chico le responde  que esta a solo diez minutos andando de la estación,  añadiendo que no cree que les resulte difícil  encontrar la calle.. Punto y aparte y aclaración:
Para llegar a mi domicilio, necesariamente tengo que pasar por dicha calle, y  mi primer impulso fue, decirles que yo iba en esa dirección y …
Pues  no, no dije nada. Llegue a casa con  cierta frustración y pensando que no había sido capaz de sostener ni veinticuatro horas mis buenos propósitos para el año que comienza… y ahí no queda la cosa. Viendo los extractos del banco compruebo que la OCU,  me ha cobrado por  duplicado el recibo del dos de Enero..Estoy esperando que  den las nueve para telefonear a dicha organización y  desfacer el entuerto.

¡Pues si que empezamos bien!

 
* No irme tanto por las ramas  e intentar ser más comprensible en mis escritos.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Villancico ganador


"Me llena de orgullo y satisfacción”  anunciaros que: he ganado mi primer  premio como letrista de Villancicos.
Para que este post no sea demasiado escueto, explico algunas de las bases del concurso y en que me base para escribir dicho villancico.
Podrán concurrir autores de cualquier nacionalidad  sin límite de edad.
La letra deberá ser en español.
Los textos  deberán ser  inéditos.
El tema versará sobre clásicos navideños si bien se valorara positivamente,  alusiones a la realidad actual.
Más fácil imposible.
Me inspiré  en la Virgen, el  niño Jesús y el  padre putativo de éste;  cuando regresaban a su lugar de residencia habitual, desde Egipto a donde habían tenido que refugiarse  huyendo de  un tirano  que amenazaba con pasar a cuchillo a  todo “Dios”,- vaya usted a saber porque-.
La alusión a la actualidad va en la solidaridad del guarda de la finca, bueno a lo mejor  también es de actualidad la primera parte cuando tuvieron que salir por patas de su tierra..
No me enrollo más; aquí va la letra

 
Camina la Virgen pura de Egipto para Belem.
En la mitad del camino, pide el niño de beber.
Mira niño que no traigo agua ni vino ni miel.
Allá bajo en el barranco hay un rico naranjel
El hombre que los guardaba es un viejo que no ve.
Ciego déme una naranja, pa este niño que trae sed
Pase Señora y escoja las que hubiera menester
Según las iba cogiendo, el ciego empezaba a ver.

 

De más esta decir, que en cuanto reciba el importe del premio, estáis todos invitado, a una copa.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Esto no es un cuento de Navidad


 
 
           En los últimos tiempos, por estas fechas, suelo escribir, unas letras a modo de felicitación navideña  que mando por email, a mi familia y a mis seres queridos (bueno  mi  familia también se encuentra entre mis  seres queridos). Dejo la  ironía un momento y continúo... En dicho  email suelo hacer un pequeño balance del año que está a punto de terminar, así como mis deseos para el más inmediato futuro, suele quedar mas o menos del modo siguiente, en realidad ira al final de este post, pues antes de darle a  enviar, han sucedido cosas e ideas que  me apetece  contar.
             Mientras  redacto este  correo, suelo recibir dos felicitaciones navideñas sin faltar  ningún año,  de dos de mis hermanas (”Dolores de Barriga” este año te has dormido en los laureles, así que te quedas sin que mencione los maravillosos Christmas que confeccionas ). Ambas felicitaciones son totalmente diferentes y,  personalizadas   (aquí me río de los regalos personalizados de las grandes empresas).  Cada una en su estilo, me hacen pensar como nos influye y marca nuestra personalidad  el lugar donde hemos nacido y criado y,  a su vez como cambian los tiempos.
 Paso a describir la felicitación  de mi hermana  mayor, para que se vaya entendiendo por donde van los tiros.
             Es un Christma  de los de toda la vida y los de verdad,  por supuesto que manuscrito y enviado por correo ordinario, con su sello, su sobre, y el  encabezamiento  pertinente  en él  (a mi me sigue viendo como una niña, y eso que ya no tengo quince años), de ahí el Srta.  que  leo con una sonrisa,  mucho cariño y  prescindo de  todas las connotaciones machistas o sexistas  que tiene el termino…Continuo
 Los primeros  años estos Christmas- los de la mayor, se entiende- , eran de  esos  pintados con la boca o con los pies, por artistas privados de manos, un poco más caros, pero con los  se ayudaba a estos artistas, ya veis  que  la   vena solidaria viene de lejos. Los de la actualidad  son de una de las  muchas ONG, que existen  y espero que mas temprano que tarde desaparezcan, porque…  < voy a omitir mi discurso revolucionario>  y  acabo la idea con un simple : NO SEAN NECESARIAS.
            Mi hermana aprovecha la ocasión y me pone al día de como le ha ido el año a su familia- esta de más decir que también es la mía-  invitarme a la vez que animarme a que vaya a  pasar estas fiestas con ellos ( soy la descastada de la familia) y por supuesto  desearme lo mejor para el año venidero.
Hasta aquí todo normal, si no fuera porque ha conseguido traer a la memoria mi infancia y desarrollar en mi cabeza de  adulta,  el como cambian los tiempos  y a la vez la idea de como nos marca el sitio donde  hemos visto la luz...  y  los lugares que habitamos a lo largo de nuestra existencia.
          Me explico: Las calles de mi  barrio tenían, siguen teniendo, pues todavía existen nombres de oficios;  carpinteros, cerrajeros, plaza de la obra, plaza de los artesanos .etc, etc... Pues bien a mi me toco  vivir y crecer en la calle  aprendices. ¿Se puede saber que clase de profesión es esa? Después de este descubrimiento, prosigo.  He intentado rodearme a la vez que procurarme de los utensilios necesarios  para ejercer con cierta “maestría”  el oficio que por cuna me ha tocado en suerte, es decir  “aprendiza” . Buenos maestros y buenos libros,sobre todo libros, aquí viene un punto y aparte.
Si bien  con el transcurrir de los años  llegué a tener una “sede olímpica”. A sacar  a pasear la cresta y cacarear viviendo en la calle gallo  y por un corto espacio de  tiempo también fui anima,- que no del purgatorio- residiendo en dicha calle. Acabé con mis huesos en  estas aguas procelosas de la manigua  desde donde escribo esto, y como ya  dije   anteriormente, rodeada de libros, esparcidos  y diseminados sin orden ni concierto por toda la casa.
Ya llega el desenlace de este no cuento de Navidad
          Mientras  esto escribía, me serví una copa de vino,( no todo va a ser trabajar ) con tan mala suerte  que volqué  la dichosa copa  sobre la mesa donde  tengo  apilados, una pila de libros, permitirme la redundancia. Todos se libraron de la mancha alcohólica.  a excepción de el  ejemplar de De Raymon Carver, que se embebio de sopetón la copa entera...  como si este genial autor, no hubiera bebido lo suficiente mientras vivía y le faltara  una última copa, para brindar por el año que se nos avecina..
Una última reflexión,: el destino esta escrito, y si uno  nace  para martillo, ya se sabe que de el cielo le caen los clavos.
Estaba  predestinada a ser aprendiza y aquí estoy  ejerciendo mi profesión como buenamente  puedo.

 
Mi  primer  recuerdo para los que ya no podrán leer esta felicitación  (pero siempre están  en mi memoria) me ha quedado nostálgico y un poco triste, pero  es lo que siento, seguramente propiciado, por “ El espirítu navideño" que  todo lo invade.
En segundo lugar, mi recuerdo para los que este año   ha sido especialmente duro, bien por problemas de salud, - dejadme que afirme que son los verdaderos problemas,- lo demás son avatares más o menos solucionables, a poco que el entorno nos eche una mano, y esta no sea al cuello.
El tercer lugar, lo dejo para las cuestiones positivas a saber: A los que le ha ido bien:  Unos porque han encontrado pareja ,y  otros porque la han perdido afortunadamente… al menos para uno de los dos miembros de la misma.
A los que han encontrado trabajo, y  a los que  definitivamente han dejado tras  de si la vida laboral.
Como no dar la enhorabuena y bienvenida a los nuevos miembros de esta “nuestra tribu” .
Por último si alguno  ha tenido suerte y le ha tocado la lotería u otro tipo de buena suerte a seguir así.
 
Para todos: mis mejores deseos.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Latinajos, barbarismos y otras cosas...





Son dos euros y Alea jasta est,

-Entregué los dos euros  al lotero, guardé mi resguardo de la primitiva  y  me marché como alma que  lleva el diablo; pensando: pronto empezamos.
 Nada más salir del establecimiento y como era  la hora del desayuno me puse el móvil a la altura de la boca, como si me fuera a tomar la tostada mañanera, ( ahora se habla así) y le pregunte a él -al movil se entiende- que significaba lo que me había dicho el lotero,  la respuesta no me aclaro  mucho, hablaba de un tal Julio Cesar ( por el nombre se referíria a un latino americano), no me dio tiempo abrir otros enlaces, que me desvelaran que significaba aquello,  ya que si quería llevar acabo lo que me había propuesto...Ahora toca  un Espolier; (significa desvelar el final). Por un lado intentar entender todos las expresiones que oigo  en inglés  sobre todo en las redes y medios de comunicación y por otro, ser capaz de descifrar las siglas con las que tanto en inglés como en español se habla últimamente. Igual son obsesiones  mías, pero  el español se esta perdiendo, me refiero a el idioma,  algunos compatriotas a lo mejor también, andan un poco perdidos, para ya buscaran ellos la manera de encontrarse.
- Menuda porquería de espolier que estoy haciendo.-  A lo que iba, me había propuesto descifrar todos  los eslóganes, siglas, y palabros en general . Así que  mi táctica era, tal como escuchará, leyera  e incluso imaginara una palabra o expresión que no entendiera, averiguar su significado, "ipso facto" con todos los medios que tuviera a mi alcance, sabiendo de ante mano que este medio sería principalmente el movil, algunos lo llaman smarphone ( teléfono inteligente). Asi que dejé  al señor latinoamericano  a medias y  me tope y nunca mejor dicho, casi me escuerno por ir pendiente y dependiente del p… movil,  con la marquesina del autobús. Por cierto porque le llaman marquesina, si no conozco ninguna marquesa que  tome el autobús , en realidad no   conozco a ninguna  persona que tenga titulo nobiliario…  
 Black Friday, esa era la consigna pegada en la malparada, perdón mampara de la parada  del bus,  sin mayor problema para mí la traducción gracias a mis clases de inglés, Viernes Negro.
Lo que cada uno entienda de dicho lema, la dejo al gusto particular de cada individuo, en esta ocasión yo me ahorro la mía teniendo en cuenta, mi interpretación  “sui géneris”  del mundo que me rodea.
Solo una anécdota de como interpreto: En clase de informática, el profesor me  pregunta la razón de porque trabajo con  la letra tan pequeña, cuando le contesto, lo que por otro lado no hacen más que repetir, en todos los medios de comunicación amén de la  oficina del consumidor  “siempre hay que leer la letra pequeña”,    mudo y haciendo pucheros  se  aleja de mi pupitre con un gesto, que no sé si es de: esta es muy lista, muy tonta, o que dura es la vida del docente…

Durante mi día de inmersión,  y o comprensión  en el lenguaje actual, las nuevas tecnologías y el mundo que me rodea, me tope, además de con la “aristocracia,” con términos como Ciber Monday(  lunes tecnológico) y otros muchos que por no llevar boligrafo, no pude anotar.

Pero lo que de verdad me dejo de piedra y un poco embarrada, lo mismo que el lugar donde estaba colgada la siguiente leyenda: "En este lugar actúo el  14 de  julio de 2004, Bob Dylan premio  Noble de Literatura …"
 
Que alguien me lo explique, porque no entiendo nada.
 



 

martes, 26 de noviembre de 2019

Jueves de 2019


Sucedió,  me sucedió  un día, una noche para ser más exacta y acotar mejor en el tiempo los recuerdos, entre el año 1984 al 1988, el año exacto no lo recuerdo; pero si que era jueves, y me acuerdo,  porque;  Todos los jueves acudía – en el centro de Madrid- a una asociación a la que pertenecía,  proyectaban una película, el cine forum de toda la vida, o una  conferencia o cualquier otro acto de índole cultural, acabado el acto un grupo reducido de amigos, alargábamos la velada e  íbamos a cenar.
 A finales del año 83 traslade mi domicilio a Móstoles, abandonando mi barrio de toda la vida -San Blas- pero continuaba trabajando  y haciendo mi vida social en Madrid.
El transporte público durante el día funcionaba más o menos  bien, de una localidad a la otra,  pero a partir de las once o doce de la noche, lo único que funcionaba creo recordar  cada hora era  la camioneta*  La Blasa” eso sí, solo hasta el centro de Móstoles.
Yo me había traslado de la periferia de Madrid a la periferia de Móstoles, con lo que los jueves, si  se  alargaba la velada, debía buscarme acomodo en Madrid, ya que el descampado* que debía cruzar desde donde me dejaba “la Blasa” a mi domicilio, como buen descampado era largo y oscuro,  no voy a contar el yuyu que me daba.
Ya me estoy acercando, al desenlace, tranquilos seguir leyendo.
Mis amigos Pedro y Marisa habían establecido su domicilio conyugal a pocas calles de lo que había sido mi casa  de toda la vida, en San Blas, y muy cerca de la salida del metro, por lo que muchos jueves, me preparaban en su nido, una cama nido* y me daban como a mi me gustaba decir “asilo político”.
Ya, lo cuento:  jueves alrededor de las once de la noche más o menos, salgo del metro, junto con un grupo reducido de personas, detrás de mi camina un hombre,  me pongo un poco nerviosa,  intento tranquilizarme, pensando que cuando llegue a la esquina él  tomará una dirección distinta a la mía, craso error,  al doblar la esquina sigo oyendo sus pisadas tras de mi, acelero el paso a la vez que mi cabeza, pensando que mucha  gente vive  en la misma dirección a la que me dirijo, y que deberé asustarme si el tipo entra a la misma calle a la que yo voy; claro que me asuste, no solo se metió por la misma calle sino que entro tras de mi en el portal, yo aguante sin echar a correr ni gritar hasta la primera planta,  a partir de ahí todo fueron carreras y  alaridos, cual Vilma en los picapiedras ¡PEDROOO! hasta llegar a la cuarto piso y aporrear la puerta, cual Pedro en la famosa serie. 
 Creo que no  tardarón  más de dos segundos en abrirla y contemplar mi rostro de cera.
Aclaraciones: el tipo en cuestión era un vecino como -me explicaron  mis amigos- que vivía en el segundo piso y que era un poco raro, pero  ni violador,  ni  delincuente, ni  nada parecido.
Moraleja o reflexiones:  Después de  tantos años en los que  han desaparecido las camionetas, los descampados, las camas nido, ¿Cómo es posible?  que sigamos teniendo miedo cuando caminamos solas por la noche y  escuchamos pasos de hombre tras nosotras.
Todavía  falta  dar los pasos en la dirección correcta,  para que el cincuenta y cinco por ciento de la población pueda caminar sin miedo.
* Palabras en desuso.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Se me ha ido la olla.


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Por donde sale esta hoy, os preguntareis: veréis, hace tiempo que no sé si es que me he vuelto más “maniática” de lo habitual, pero me hacen la vida muy dificil,  ciertas actitudes, no es que sean actos criminales, bueno a veces si lo son, pero repito son muchos pequeños “detalles” que a mi hacen la vida muy incomoda – por usar una expresión  amable.
Mi trabajo me ha costado, pero confío en que todos y cada uno los causantes, de mis incomodidades, hayan tomado su dosis de su propia medicina.
Yo también  sé y puedo incordiár,  y de hecho llevo  semanas haciéndolo. Que me ha costado planificar esas pequeñas venganzas o dar de su propia medicina a los causantes de mis infortunios, llamarlo como queráis, también. Pero me he vuelto loca ( confió  que la locura sea un eximente ) y la condena sea leve aunque a lo mejor salgo absuelta, o incluso a lo mejor hasta me dan un premio como ciudadana ejemplar , al lío

 Primero: Tuve que averiguar  el horario de regreso a casa del vecino que constantemente deja la puerta del ascensor sin cerrar,  el piso es evidente que lo sé, pues es donde siempre está la puerta del ascensor abierta; esto fue fácil, y más fácil aún, cinco minutos antes de su regreso tomar el elevador subir a la última planta, dejar la puerta abierta, descender a mi hogar por las escaleras  y esperar   a oír primero, los golpes en la puerta metálica y después el alarido de “ASCENSOR”.

Segundo: Mención aparte merecen mis amantísimos vecinos colaterales y descendientes, los cuales, eso si con una sonrisa, me indican que me oyen mucho cuando  me ducho,( no me he podido resistir a la rima,) cuando hago el zumo mañanero, etc..  y las pisadas ( esto último me dicen que no me puedo imaginar lo molesto que es).

Así que:  Uso un cepillo de dientes eléctrico, la encimera del lavabo es de mármol, he tomado un posavasos metálico y   precioso que me compre en uno de mis viajes, lo he puesto encima del mármol y sobre el conecto el cepillo mientras me ducho…espero que  eso amortigüe un poco el sonido del agua al golpear en el plato de ducha.

Los pasos o pisadas,  me ha costado un poco más solucionarlo, 30 euros para ser exacta, que es lo que me han valido  los zapatos de claque,.Me  ha dado un poco de pena desechar mis zapatillas de felpa, pero ya me he acostumbrado, y tendríais   que verme conque garbo y ritmo me muevo en cuanto llego a casa, y me enfundo los zapatos,  desde luego que esto me ha cambiado la vida y pienso que a mis vecinos también pues no me han vuelto hacer ninguna referencia a las pisadas, ¡es que la que tiene arte lo tiene!, y no hay más que decir.
Aquí debería de ir la anécdota del supermercado, pero este post se va a extender tanto como la cola del mismo, así que lo dejo para otro día.
 Tercero:  Cierto olor a podrido… Los que vivís en Alcalá no tenéis que imaginarlo, pues lo sufrís a diario, pero los que no gozáis de el privilegio de morar en una ciudad patrimonio de la humanidad con este” aroma inconfundible”, os diré que hace meses el vertedero emana una peste insoportable, así que…
Me he dedicado durante varios días a separar cuidadosamente  mi basura más pestilente, léase fruta, con especial atención al melón, pescado, y huesos de pollo.  He hecho unos paquetitos muy aparentes y monos, y fácilmente disimulables en mi bolso, he esperado  que en el ayuntamiento encendieran la calefacción, y me he dedicado, a distribuirlos  y camuflarlos detrás de los radiadores de los servicios más cercanos al  despacho del Alcalde y  a la Concejalía de medio ambiente.

 

Lo siento, tengo que dejar de escribir, los municipales están llamando a mi puerta.

 

viernes, 25 de octubre de 2019

La cotilla del ático se traslada a la costa...


La cotilla del ático se traslada a la costa… con sus dos amigas cotorras

 

 Desde un segundo piso;   la amplia terraza  da a una calle con dos direcciones, para  automóviles, en  frente un  edificio de varias plantas también con amplias terrazas donde los escasos vecinos,- es otoño,-utilizan como comedor y sala de estar, lo que me permite cotillear y maquinar historias, cuando cesa la actividad y por lo tanto mi fuente de inspiración- a pie de calle y no hay suficiente luz para divisar la playa cercana y sus paseantes y  mis dos amigas me dan una tregua en su frenética planificación de las actividades diarias-

Que  incomprendidos somos los escritores, no entienden que necesitamos nuestras pausas para meditar, buscar la palabra precisa, el adjetivo no hiriente, si se callaran un ratito todo sería más fácil y al menos me podría haber ahorrado, los dos cambios de pantalones  provocadas por las meadas de la risa, provocadas a su vez por las chorradas adolescentes, en cuerpos de la tercera edad.

Ahora que han bajado a la playa, espero que por mucho rato, puedo por fin   “explayarme” y contar …

 Alrededor de las siete de la mañana pasa el camión de la basura, me resulta cómico, ver como la operaria desciende del vehiculo con  un pequeño taburete plegable, se sube en el, engancha el garfio de la grúa al  contenedor, mientras este se iza, y vierte su contenido en el camión,  mantiene una conversación con el compañero,  de la que a pesar de intentar agudizar el oído,  no capto absolutamente nada, así no hay manera de escribir una crónica,  menos mal que mientras sube de nuevo al camión con el taburete bajo el brazo, por la esquina aparece el matrimonio con su bebe. Él   empuja el carrito con una mano en la otra porta un maletín y colgado del  hombro la bolsa en la que imagino  lleva  parte de los enseres del niño, el resto del ajuar de la criatura, así como a la criatura misma, la mochila de este y el bolso de la mujer los lleva ella, da gusto ver lo sincronizados que están el matrimonio, él  pliega el carrito y lo mete en el maletero del coche, mientras  ella, sienta y sujeta  al niño en el asiento posterior que deduzco será homologado…. No me da tiempo a imaginar e inmiscuirme más en la vida de esta familia, por la otra acera, aparece la pareja con su perro, ella arreglada como para ir a trabajar, se mete en el coche,  se despide del marido y del can,   yo como mala  cotilla  me da que se  despide con más afecto del perro que del cónyuge.

Debería hablar de los dos jóvenes, que irrumpieron  en la calle toda velocidad con su coche de alta gama, aparcaron, se asomaron  al paseo marítimo y con la misma velocidad y ruido se marcharon.  También debería de contar del  pintor que saco toda la herramienta del maletero de su utilitario impoluto, y sacudió las esterillas en plena calle, para que su coche siguiera estando como la patena, pero no la calle. O podría hablar del Señor, que viene con su bicicleta, dos veces al día, a rebuscar en los  cubos de la basura, y afortunadamente siempre se lleva algo. Debería describir a las muchas gentes que desfilan bajo  mi  terraza, pero mis amigas están a punto de llegar,  y miedo me da, las actividades que habrán programado para esta tarde, todas llenas de risas adolescentes, pero yo, tengo incontinencia urinaria propia de la tercera edad y si no  lavo ahora los pantalones....

martes, 15 de octubre de 2019

La fiesta nacional ¿ o la fiesta mediaval?


                                                                                                       14/10/2019
 
 
    La  panorámica desde mi atalaya  es desoladora:

 Del escenario solo quedan los restos de   una  pequeña parte del  esqueleto, bajo lo que se le parece mucho a  una gran  losa funeraria.  Tan solo hace ocho horas  esa plataforma estaba llena de música y  viva.
Mientras escribo esto, de espaldas a la huerta del obispo y en habitación lejana ( no tan lejana que mi casa es muy pequeña)  he hecho innumerables viajes a  mi dormitorio y al salón desde donde puedo  contemplar  la realidad de frente, e intentar rememorar  los “sucesos” del día doce.
Contemplo a  “mi derecha”  aun sin desmontar, las gradas  donde la plebe jaleaba” las justas “ y otros espectáculos circenses el día de la fiesta nacional. Esa misma mañana,  mi cabeza  cual  espectadora de partido de tenis,  giraba de la pantalla del televisor  donde transmitían el desfile militar, a la feria medieval. Es muy posible que con ese vaivén de la testa y con los dedos tapándome la nariz,( no tengo más remedio que señalar aquí, el hedor nauseabundo que desprende el vertedero,) el cerebro no tuviera el suficiente riego, como para pensar con sensatez,  pero a mi los dos espectáculos, me parecían fuera de tiempo, obsoletos,  cuando no ridículos, - repito que es muy posible que no me llegará suficiente oxigeno a la cabeza-. Es más,  creo que en algún momento debí de quedarme traspuesta o sufrir un vahído ya que   la feria Cervantina se transformo  en una hermosa estampa navideña, con sus camellos,  puestos  de mercadería, y toda la parafernalia propia de la Navidad, Me saco del sueño o lo que fuera que me sucediera en ese momento, el tañido de las campanas – que yo atribuí bucólicamente a la chiquillería pidiendo el aguinaldo. 

No tengo ni idea de como seguir, como ligar los dos sucesos acontecidos esa misma jornada, los dos producidos por una racha de viento, los dos como protagonistas necesarios  las  fuentes de iluminación, los dos vistos por mi aunque desde diferentes pantallas, los dos con victimas actuales, ( Espero  que los accidentados se recuperen pronto),

Pero  a mi me sigue pareciendo desolador el escenario, caducos los  espectáculos…

Solo se salva de mi maledicencia “El Belén”  y  los actores,  ellos no son culpables de tener que actuar en un escenario de otros tiempos.
 

 
* Esto va dedicado a los compañeros de inglés del año pasado que en unos días me despediré de ellos.