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miércoles, 13 de junio de 2018

El espejo


Me miro al espejo:

 Contemplo el rostro, lleno de manchas y cicatrices infantiles, físicas  y mentales que con el paso del tiempo se han hecho  arrugas, en lunares que con el transcurrir de los años han pasado  a ser verrugas, y me gusta lo que veo.

 El cuello convertido en un autentico acordeón, como si  ya apenas se estirará para tomar  aire, y estuviera permanentemente cerrado y mudo, y también me  gusta.

Mi mirada desciende hacía los senos tan voluminosos como siempre, pero sin la turgencia juvenil, lo hace que se posen y reposen en el barreño tripudo que es hoy  mi barriga, lo que otrora fue una tabla de lavar y también me gusta.

El escrutinio  sigue  con  el pubis, ya casi como el de una muñeca,( cuando escribo esto me sonrío, pensando que al final tengo algo de “muñequita”) y me gusta.

Las piernas pobladas de varices, solo están exentas de esas venillas “las mataduras “ que quedan de la “marimacho” infantil que fui, y por supuesto que también me gustan.

Los pies que; capa a capa de dureza se han convertido en callo que me han hecho resistir y sobrevivir, y me  gusta.

Y me gusta lo que veo:  porque ese” deterioro” significa que he vivido, que no me he muerto todavía ,y cuando me llaman vieja, se mofan de mis perdidas de capacidades, de mis canas…

Me sonrío y me digo: tengo canas, porque tengo pelo, pierdo capacidades porque las tuve, y soy vieja, porque no me he muerto y esto último:

SI QUE ME GUSTA DE VERDAD!

 

 

 

 

martes, 5 de junio de 2018

Robos, plagios, de irses y devenirses





Ahora que esta al orden día, los robos y la respuesta cuando te acusan es - ý tu más o tu porque no puedes, si tuvieras ocasión lo harías....  y cuando hablo de hurtos me refiero tanto a lo tangible, como a lo no tangible, vivimos en una sociedad donde muy poco se valora el esfuerzo, tanto fisico como intelectual.Donde el insulto forma parte de la defensa ante la recriminación de un comportamiento" indecoroso" . No voy a llegar al extremo de  insultar al autor de texto al que se lo he robado, pero si decir que la culpa la tiene él por escribir algo que considero "mio".
 El texto en negrita es de un blog "amigo" y en cursiva es lo que yo he parido.






Salgo a dar un paseo. En realidad no tiene nada de particular que salga a dar un paseo: caminar, observar mientras paseo, reflexionar…, lo hago con frecuencia. Lo que sí es singular y quizá el motivo que me hace sondear pensamientos en lo que concierne al asunto de los “devenires”, es la hora en que decido pasear, más o menos el mediodía. Tampoco debería ser ésta una circunstancia que mereciera la atención que le estoy poniendo, pero sí, sí lo es, y me explico. Mi pequeña ciudad, más bien la ciudad en que habito desde hace muchos años, esta ciudad a la que me he adaptado de modo razonable, pero que nunca he estimado como elemento arraigado firmemente a mi identidad (sé que cualquier otra ciudad y en cualquier momento podría serlo de manera instantánea, pero ésta no), mi ciudad como decía, es una ciudad que aglutina una buena porción de historia e incluso de méritos en su haber, aunque no por ello deja de ser una ciudad común, mundana, idéntica a cualquier otra pequeña ciudad, una ciudad en que a lo largo de las distintas franjas horarias del día, se ve desfilar por sus calles toda una muestra de la población que acoge, esa mayoritaria población con la que yo, en circunstancias normales, no coincidiría pero hoy sí lo he hecho, lo acabo de hacer…
A pesar de que aquel tiempo en que vine a dar con mi humanidad a esta ciudad se ha quedado muy atrás, ha devenido permítaseme que diga, a pesar de que entonces sintiese la necesidad de acotar los límites impuestos por este espacio en que convivimos más de doscientas mil personas, de mi ansiedad por averiguar la realidad y entresijos del entorno que por novedoso me incumbía, y de que en la actualidad ese entorno lo tenga conocido o casi conocido hasta la saciedad, incluyendo sentido del tráfico de las calles principales, ubicación de las barriadas tradicionales… A pesar de estos y otros muchos elementos y situaciones que no viene al caso pormenorizar, de que a priori ya nada de aquí alcance la capacidad de conmoverme como aconteció en otros momentos, sí ocurre para mi admiración (no sé si admiración es la palabra adecuada para definir lo que a continuación relato) que siento removérseme las emociones embutidas en cierto sayo de nostalgia, o quizá de vacío existencial, o quizá de tiempo perdido que diría aquél, o quizá de repentino estado introspectivo, que de pronto hace saberme un náufrago en este devenir de gentes que me rodea, gente con la que me cruzo, desconocida toda, pero toda identificable, cortada por un mismo patrón, el de sus particulares devenires, el del tiempo que los ha sobrepasado a la mayoría internándolos en la ancianidad, y es que a esta hora de la mañana, mediodía como decía antes, casi todo este itinerario que voy completando en mi paseo está morado por gente anciana. No me veo como ellos, tengo sesenta años, pero no me veo como ellos, es decir, con lo que muchos de ellos transmiten: enfermedades, tragedias personales, ociosidad de gente que en apariencia lo tiene todo hecho en la vida y que en algunos o muchos casos (es lo que me transmiten sus aspectos, insisto) dichos logros o no logros les vienen anchos, o por afinar, les viene como la ropa que un día constituyó la moda y fue de su talla pero ahora no. Sí, me digo pensando con cierta crueldad, sé que juzgando a la ligera, es como si estuviesen amortizados y deambulasen cual zombis que no saben a dónde van y por qué. Decía un poco más arriba que no me veo como la mayoría de esta mayoría de gente mayor, y muy mayor, gozo de excelente salud, no tengo achaques visibles o reconocibles de momento, me considero una persona razonablemente afortunada en lo familiar, hago deporte, procuro cultivar mi intelecto de diversas maneras y encima mantengo, creo que de modo bastante saludable, la capacidad de plasmar en un papel mis experiencias como observador. Y justo aquí encuentro la clave de este primer devenir que juega con la introspección pero carece de empatía, porque bien mirado, quizá me esté quedando atrás, quizá mi estar donde estoy se corresponda con una especie de destiempo. Es una sensación extraña la de esta mañana de paseo, pero de pronto me da por razonar en que algunos (o muchos) somos inconscientes de que nuestro tiempo transcurre sin detenerse, de que en él no existen los rodeos o las pausas, y que con el tiempo, nuestro tiempo, las personas y el entorno que las acompaña deviene; no puede ser de otro modo. Y que por ello, los allegados y los menos próximos, los apenas conocidos pero cuyas caras nos han resultado siempre familiares y si se me apura contribuyentes a nuestra constatación como individuos de un tiempo, todas esas personas comienzan a difuminarse, a dejarnos solos aunque muchas sean sustituidas por otras hasta que, y aquí llega la tragedia de este pequeño devenir, de pronto ya no somos capaces de reconocer a nadie que podamos constatar como perteneciente a nuestra generación. Es entonces cuando deberíamos decidir que, bien mirado, hemos tenido suerte, porque continuamos aquí, con los pies sobre la tierra, respirando, viviendo, siendo un ser consciente, con identidad, con entidad… Y por eso… No, ahora mismo, aquí, en este espacio y este lugar en que me hallo, en esta hora no conozco a nadie, quienes me rodean, todos, me son ajenos, o yo soy ajeno a este momento, quizá a este devenir de la jornada que todavía no me concierne, que he osado profanar. Corro a protegerme en casa, no sé si de regreso al espacio y el tiempo que me corresponde, deseando recuperar el devenir perdido de manera inopinada.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Perlitas o zurullos como árboles


Van soltando “perlitas” y no diré zurullos como árboles, no vaya a ser que me pongan una multa. Porque estarán de acuerdo conmigo que ellos pueden decir y proponer “barbaridades” “desatinos” “injusticias” y todo lo que se les ponga a “tiro” y nunca mejor dicho lo de a tiro, y a nosotros que no se nos ocurra abrir la boca, que en fin…

Perlita número uno: hay que retrasar la edad de jubilación… y además te haces un plan de pensiones y además… y además “pones el culo por candelero” esto último no sé muy bien que significa e incluso si es políticamente correcto, pero es un dicho que se decía cuando era niña y me gusta su sonoridad

Contrapropuesta a la perlita número uno: Devolvéis la pasta que habéis afanado hasta el último duro ( otro arcaísmo) , cuando esto suceda, pa  mi que  la “hucha de las pensiones” esta casi a reventar , ( no lo puedo evitar soy de naturaleza optimista), por que lo vais a devolver ¿ verdad?.

 Si esto no fuera suficiente lo de devolver lo robado me refiero, la pasta que se ha pagado con el rescate a los bancos( “por mi los podían seguir teniendo secuestrados  para los restos) pues ese dinero que regrese de donde nunca debió salir.

En el hipotético caso de que todo esto no fuera suficiente, mi penúltima propuesta:

Si se retrasa la edad de jubilación que sea para todos por igual, si sé que esto último es bastante injusto, pues no es lo mismo los que llevan cuarenta o cincuenta años con trabajos penosos ( cual no lo es) que los que llevan la misma cantidad de años tocándose las partes pudentas , y haciéndonos el amor a los de los trabajos penosos ( me ha quedao fino ¿ a que si?.

 Y aclaro por si no ha quedado claro:

 LA MISMA CUANTÍA EN LA PENSÍON PARA TODOS.

 

Este escrito, para que veáis que yo también se soltar “perlitas”

 

 

 

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domingo, 4 de febrero de 2018

Bendito insomnio, malditas rodillas.

 

La segunda vuelta en el “sobre” es la que le hace encender la lámpara de noche…mira el reloj de pulsera, son las cinco de la mañana, de un enero frío de dos mil dieciocho, frío  como corresponde a un enero en el hemisferio norte.

Volvamos al principio: Despertarse a esas horas- piensa: puede ser un síntoma de insomnio, insomnio que  puede ser lógico por la edad, o quizás por alguna enfermedad… pero como no esta dispuesta a que ningún pensamiento negativo le quite el sueño… le da la vuelta a esa idea. Es toda una experta en dar la vuelta a las cosas negativas, si no, como hubiera sobrevivido y vivido relativamente feliz a una vida llena de sin sabores, eso y la ironía han sido su “salvación”.Decide que es estupendo tener tres horas para si misma, antes de comenzar la jornada laboral. Leer, escribir, escribir, leer, son las cosas que mas le gusta hacer a solas

No piensen que estas ideas le han venido mientras sigue acurrucada o se despereza en el lecho, ¡que va,! ha puesto la cafetera al fuego, ha orinado, se ha lavado el rostro en el aguamanil, ha reflexionado sobre el vocabulario arcaico y en desuso que le gusta tanto.  Ha conectado el móvil, ha leído o mejor intentado descifrar los intempestivos guasap  de anoche, todavía tendrá que hacerse con una piedra Roseta para entender los emoticones- de los coj….Ha abierto el correo electrónico, tropecientos mail pidiéndome que firme para que las mujeres tengan el mismo salario que los hombres-( cuidado como se piden  las cosas, algún listo pretenderá bajar el salario a los hombres para así igualar)- no me he podido resistir a la ironía-
 Aquí piensa que tiene una pesadilla y que ha vuelto al siglo pasado. No, no se ha quedado traspuesta.,eso es lo que le indican las rodillas, cuando sentada delante del ordenador, estas – las rodillas- le empiezan a martirizar, no podrá estar mucho tiempo más sentada, no podrá escribir y leer sobre vocabulario obsoleto, no tendrá más remedio que tomarse un optalidon, para cuando los efectos de la gragea  se hagan notar, meterse en la ducha y murmurar :
bendito insomnio, malditas rodillas.

domingo, 8 de octubre de 2017

La guerra del odio


"La guerra del odio"
 

“Y digo que el que se presta para ser hombre veneno, es doble tonto y no quiero ser bailarín de su fiesta.”

 

Están a un clic de ganar la guerra, pero aún no se ha librado la última batalla y un grupo de resistentes intentamos poner un poco de cordura o tal vez locura, y dar la vuelta a la contienda.

 

Intentaré explicarme y que se me entienda:

 

Cuando hablo de guerra, me refiero al odio que han conseguido generar entre unos y otros, ¿que como lo han hecho? Pues… con verdades, verdades a medias, mentiras y medias mentiras.

 Casi han conseguido, que nos posicionemos en un bando u otro (los dos generadores de rencor) apelando a los instintos más primitivos,  a esa pertenencia a un grupo que supuestamente nos protege de las alimañas depredadoras que hay en el bando contrario

.Aquí toca meter un refrán, de los que soy gran aficionada: “A río revuelto ganancia de pescadores”

 Por supuesto que “los otros” son de una “raza inferior” hablan una lengua menos buena que la nuestra, su bandera no es la autentica y además es más fea y la tienen más pequeña… y creen en un Dios que no es el verdadero.

Ese mismo discurso ha sido el generador de las guerras que durante siglos han devastado a nuestra especie (la humana).  
Pero es que no nos damos cuenta que somos marionetas (no tengo nada en contra de la marionetas siempre que estas sean de madera) que mueven a su gusto los señores del odio.

Vamos a dejarnos de tonterías,” los otros” nacen como nosotros, se reproducen como nosotros y mueren como nosotros.

Los unos y los otros tenemos derecho, a que nos dejen en paz, a que dejen de meter cizaña, a que nuestras madres nos acunen y canten nanas en el idioma que quieran, y que nuestra bandera, sea la bandera del amor  y no la del odio.

 

viernes, 9 de junio de 2017

Acuérdate


Acuérdate, tu que aún puedes.

 

 

Cuando leas esto, yo no me acordaré que lo he escrito y por lo tanto, poco  importará como me trates.

 Estaré sumergida en la desmemoria, el ayer, hoy y mañana tampoco existirá para mí.

Solo habrá ese  instante en el que me  regañes a saber.  Me meado encima,  he manchado el vestido con la sopa, - servidumbres que pago y no con gusto- por no haber muerto joven y vivir mucho.

 Acaso por el  interrogatorio, repetitivo, interminable y diario al que te someto, en el que poco o nada me importan las respuestas, solo las preguntas,- que le voy hacer, - mi cabeza no da para más.

 Por eso, cuando  te enerves por mi fuga,  siguiendo el impulso de la joven rebelde que fui, porque si, yo también fui joven e incluso niña, sino como iba saber poner, esos “pucheros” cuando me regañas,  sino lo hubiera aprendido en la infancia más remota. Si, yo tuve la piel fresca y  tersa y también llevo besos en la piel, quizás hasta alguno tuyo.

¡Ay! si yo supiera contarte… que tuve una mirada limpia y clara, pero se me fue enturbiando de ver tanto fango, el mismo que ahora ve ese espectador  que contempla la escena que estamos montando  a sabiendas de que la vida es una película en espiral y que mañana otros serán los protagonistas, pero el final el mismo.

Por eso te pido, que ya que no podemos cambiar el desenlace, al menos pasemos de la tragedia a la comedía o al menos convirtamos nuestros actos en tragicómicos

 

Y no por mi, que ya no me acuerdo de nada, sino por los espectadores a los que la mirada se les esta enturbiando.

viernes, 4 de noviembre de 2016

La buena vecindad


 

 

 

 

 

 

Fiesta local, “San Cervantes” como han bautizado los paisanos el aniversario del acristianamiento –(¿ a que suena mal la palabreja?)del Insigne.

 

 Las tres o quizás las cuatro de la tarde, en el comedor una palangana en la que tengo sumergidos los pies, hoy al barreño le llamaré bacía, por ser el aniversario de Miguel o porque ya voy por la segunda parte del INGENIOSO…

Suena una sola vez el timbre de la puerta, Me pregunto ¿quién puede ser? A la vez que me respondo: ¿ el vecino pesado? no, pues solo ha llamado una vez y a no ser que haya aprendido la lección que le dí con regañina incluida, sobre la manera “ejemplar” de llamar al timbre, él no molesta así.

¿Quizá un vendedor? De biblias, energías espirituales o de las otras, tampoco, no es horario habitual además es festivo.

¿Amigos?, descartados, saben de mi horario de siesta y tienen la prudencia necesaria para no interrumpirla y carecen del valor para hacerlo.

Todas estas ideas pasan por mi cabeza a la velocidad que pasa toda una vida cuando tememos que este a punto de concluir.

 

¿Qué hacer con la bacía? la dejo donde esta y me arriesgo a que el inoportuno visitante la vea. No es que la palangana sea un objeto ilegal, pero siento cierto temor a las habladurías de la gente

La verdad es que el panorama del refectorio es un poco” surrealista”  - me gusta emplear este termino, cuando hay  desorden  o la lógica de los objetos o  personas brillan por su ausencia-

 Lo  describo:

El portátil en la mesa grande,  sobre la mesa pequeña, un montón de libros apilados sin orden ni concierto, eso sí, todos ellos con su marca páginas, en el punto exacto donde interrumpí la lectura. El móvil, que  como su propio nombre indica, se mueve de la mesa grande a la pequeña de ahí a la de la cocina y una vez hecho todo el recorrido incluida la mesilla de noche, me sigue o persigue (vaya usted a saber) en todos mis desplazamientos, como si yo fuera un robot a quien han implantado una prótesis permanente de la que no puedo desprenderme.

No puedo demorar más la  decisión; vació la bacía en el jacuzzi, cojo el móvil y voy a ver quien es.

 

 
Esperado lector: si has llegado hasta aquí, agradecería dejaras un comentario, aunque solo sea, un hola o un adiós,  estoy haciendo un pequeño estudio, quien le da a me gusta y quien lee hasta el final “mis cosas

jueves, 28 de julio de 2016

Empatia, gafas y moscas


“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira todo es según el color del cristal  con que se mira”-

 Estrenaba gafas, tiempo libre, teléfono desconectado, la mitad del vecindario de vacaciones, con lo que eso supone de tranquilidad.

La situación idónea y actitud optimista para escribir largo y tendido sobre LA EMPATIA, hacía tiempo que deseaba explicar las ventajas de ejercitar algo para mi tan saludable.
 Creedme que  puse todo lo que estaba en mi mano para que todo el que leyera esta entrada se atreviera en el caso de que no lo hubiera practicado antes, a probarlo  y los que ya lo conocían a repetirlo de vez en cuando.
Estaba maravillada de lo bien que veía con los nuevos espejuelos – meto el americanismo para que creáis que tengo un vocabulario más amplio del que en realidad tengo.
No me faltaba ni la cerveza, así que me dispuse a explicar en que consiste la empatía, en ese instante note que algo se movía en mi hombro izquierdo, cuando gire la cabeza hacía ese lado, me di cuenta que el 0bjeto Volador se había desplazado hacía mi hombro derecho. Lo tenía  Identificado, no digo que no me incomodó  al principio, pero pensé que mientras no se moviera mucho, total las moscas no pican. Estaba diciendo que se trata de ponerse en el lugar del otro, cuando la mosca se puso a  revolotear  por mi oído, me autoabofetee con lo que descabalgue la montura de la oreja, ahí tengo que reconocer que ya estaba un poco alterada.
 Respire hondo, eche un trago de cerveza y proseguí: si  miramos las cosas desde otro ángulo es muy posible que nuestra visión  varíe  y por lo tanto entendamos otras actitudes y otros comportamientos.

-¡¡¡ LA P…MOSCA esta no sale viva de la habitación, me tiene harta.
 Le arre con el libro que tenía más a mano, ni que decir tiene que  paso a mejor vida.
 
Eliminando del libro los restos de la mosca me encontré con este poema.

Vosotras, las familiares
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares
me evocáis todas las cosas.
 

 
 
¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
 
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
 
Moscas de todas las horas
 
de infancia y adolescencia,
 
de mi juventud dorada;
 
de esta segunda inocencia,
 
que da en no creer en nada,
 
en nada.
 
 
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
 
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
 
 
Y en la aborrecida escuela
 
raudas moscas divertidas,
perseguidas, perseguidas
 
por amor de lo que vuela.
 
 
Yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
 
sobre el librote cerrado,
 
sobre la carta de amor,
 
sobre los párpados yertos
 
de los muertos.
 
 
Inevitables golosas,
 
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
 
me evocáis todas las cosas.
 
 

 

lunes, 18 de julio de 2016

Crónicas domingueras.

Veremos si soy capaz de que se me entienda, o como siempre, repetiré varias veces lo obvio y omitiré lo que en mi cabeza esta muy claro, pero el resto del personal no tiene ni idea de lo que quiero decir.
 Usaré un símil: Lo que yo creo que es una” pincelada” sutil para que el lector entienda el fondo de lo que quiero expresar, resulta ser un “brochazo” que todo lo emborrona.
Los más benevolentes dicen que se trata de una ineptitud para escribir o "cierta "incapacidad para expresarme coherentemente. Otros sin mas rodeos, etiquetan lo mio de enfermedad mental.

Vayamos a lo que hoy nos ocupa o mejor al preámbulo o al porque de esta crónica dominical.

Un amigo me pide que le preste el coche la semana que viene, para llevar a su mujer al trabajo (esto último es una pincelada). Conozco  bien a mi amigo y sé negativamente que si le doy el coche en las condiciones higiénicas actuales, le faltará tiempo para proclamar a los cuatro vientos lo cochina que soy.
Me dispongo a lavar el coche por la mañana, pues pienso que están obsoletos los roles tradicionales de: Los hombres van a por los churros y limpian el coche los días festivos, las mujeres en ese tiempo no hacen nada o todo lo demás, quien sabe.
Me mosqueé un poco cuando observe que de la churrería cercana solo salían ejemplares masculinos, pero no le dí demasiada importancia, y  continué mi camino.
Mi asombro fue enorme cuando al llegar al lavadero comprobé que los individuos machos que no se encontraban comprando churros, allí  estaban, limpiando su automóvil o esperando turno para hacerlo.
Miré el reloj, calcule en que emplear las dos horas que mi costilla tardaría en recoger la casa y preparar el almuerzo y me volvi por donde había venido.
Regrese a casa ( por supuesto dos horas después ) con una bandeja de pasteles en la mano y diciendo:
 Cariño ya estoy aqui, por cierto la semana que viene tienes que acercar a María a su trabajo, Manolo tiene el coche en el taller.
 
 
 
 
 
 


 

sábado, 16 de julio de 2016

El desenlace


 

El exterminio de las palomas comenzó por casualidad o necesidad, vaya usted a saber…

Algún individuo mato a un ejemplar que se le puso a tiro o a escoba, vaya usted a saber…

Cometido el delito, había que deshacerse del cuerpo del mismo, así que; sin mucho cavilar o gavilando mucho, vaya usted a saber… termino en la cazuela.

 La visita inoportuna o oportuna vaya usted a saber… dio buena cuenta del pichón y los anfitriones se dieron cuenta a  su vez de que allí había “negocio”.
Si aquello estaba rico, porque no hacerse ídem a costa de ello.

Aclarando lo escrito más arriba:

 Que los del segundo mataron a la paloma que se había posado en su balcón. Una vez muerta la cocinaron con arroz.  Dio la casualidad que los amigos gorriones o gorrones( que lo mismo da) se presentaran a la hora de la comida, no teniendo más remedio que invitarles a comer. Que si con arroz estaba rica, porque no con patatas, escabechada, a la brasa… en fin se abrió un “abanico” de posibilidades de cara el verano.

Que como las palomas debían de estar un poco” moscas” dejaron de zurear en su balcón, con lo que los del segundo las atrajeron dándoles de comer y de gratis con los mendrugos que no se sabe quien dejaba en los contenedores de basura.
Que no solo invitaron a todos sus amigos y conocidos, sino que empezaron venderlas a todo aquel que le gustará la caza.
Que pese a su intento de seguir alimentando a las palomas terminaron con ellas antes de que se dieran cuenta.
Así es como regreso el descanso y la paz  al vecindario.
Todo esto sucedió, bajo la atenta mirada de la cotilla del ático.


P.D. La cotilla anda inquieta por los maullidos de un gato, pero esto es otra historia u otro posible negocio, vaya usted a saber…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 10 de julio de 2016

Quien acabe con el hambre, traerá el descanso y la paz.



En la azotea de la cotilla del ático se habían instalado desde hacía meses las palomas.
El zureo matutino que le despertaba, hacía que se levantará de un  humor de perros, (por seguir con un símil animal) además del ruido, le molestaba sobremanera que hubiera algo por encima de ella. Según transcurría el día, iba decreciendo su  humor canino y creciendo el instinto de sabueso  que llevaba dentro.
 ¿Cómo acabar? con esas” ratas con alas”.
Su primer impulso fue: subir al solano y sembrar veneno, bueno, el primero en realidad fue coger una escopeta y liarse a tiros.
 Descartado uno y otro por razones obvias; no tenía escopeta, ni tampoco veneno, además esto  podría acabar con otras aves que le resultaban también odiosas - esto último siempre lo negara en público-  estaban protegidas, y podría buscarse un lío.
 Ahora toca un paréntesis: (¿que clase de porquerías comían las cigüeñas? para dejar esas plastas que más parecían chapapote que posible abono.
Así que tomo la única decisión que le quedaba: que fallecieran de inanición, en lenguaje llano “que murieran de hambre”.
Cortar el suministro de alimentos a las palomas, conllevaba un tarea de  investigación arduo pero en el que ya tenía bastante avanzado los trabajos  de campo, por algo era “la cotilla del ático.
 Semanas de observación, le permitieron descubrir la identidad de los individuos  que dejaban colgadas las bolsas con pan, en el exterior  de los cubos de basura. Algo más le costo averiguar la filiación de quien retiraba las viandas y bastante pesquisas, el sorprendente e inaudito trapichoneo  que tenían montado.

 

Continuará…

 

 

 

 

 

domingo, 3 de julio de 2016

LA COTILLA DEL ÁTICO


Hacía rato que había cesado el griterío de los borrachos junto a la muralla.

 La cotilla del ático, intentaba adivinar las historias de beodos, que se escondían tras los llantos y las frases entrecortadas de consuelo, ya que las voces la impedían dormir por lo menos sacar provecho de las aventuras y desventuras de las vidas ajenas. Solo le quedo claro que era el bajón del alcohol, ya que la fase subida y de la exaltación de la amistad o bien se había producido en otro lugar, o  a ella le había pillado en esa fase del sueño que poco o nada te importa la vida ajena, solo tus sueños más profundos, tan profundos y escondidos en la sima de tu mente que solo un terremoto (si este se produjera) hará que afloren a la superficie.

El ulular de las sirenas, en esta ocasión  tampoco le habían ayudado. Oír los cantos de sirena de los servicios de emergencias, (es lo que tiene vivir en un lugar que es el cruce de caminos entre el hospital, la comisaría y el parque de bomberos) a menudo desataba su imaginación con “historias” que dependiendo del estado de animo eran más o menos truculentas, o al menos al día siguiente cuando algún paisano comentara el suceso, ella podría decir que fue la primera en saber que algo “gordo” estaba pasando.

 

Así pues, se asomo al balcón en busca de algo conque aumentar su curriculum vitae.

 

 En la calle, un grupo de cinco personas, rodeaban un círculo de bultos, compuesto de: flotadores, bolsas de deportes, bolsas de grandes almacenes y neveras portátiles.

 

Al día siguiente cuando algún paisano comentará los sucesos del día anterior, ella podría decir que fue la primera en enterarse que:

 

 HABÍAN LLEGADO LAS VACACIONES

 

 

 

 

 

 

 

martes, 14 de junio de 2016

Y tú ,¿qué sabes?¿ y a qué sabes?

No me interesa:
si sabes
 la raiz cuadrada de 16
Ni la capital de Francia,
ni la flora de Madagascar,

Quiero saber;
si sabes querer

Si sabes como quiero que me quieran,
si sabes a que saben los que me quieren,

Si sabes lo que yo sé
Si sabes a que sepó
 
Si sabes las respuestas,

Sabes más que yo



 

domingo, 12 de junio de 2016

Yo que sé

Un año de silencio,
se ha convertido en costumbre,
por no herir y que me hieran ,
por Pura vagancia,
por  Pura  apatía
por Pura....

jueves, 21 de mayo de 2015

Mi sueño de anoche.


Yo en una playa paradisíaca, probablemente del Indico, tal vez del  Pacifico por la paz en la que se desarrolla hasta ahora el sueño. Aguas cristalinas, esmeraldas o turquesas como corresponde a un sueño en el Edén. El horizonte claro, despejado, de repente, diviso una mancha oscura que va aumentando su tamaño según se va acercando a la playa,  un barco enorme y atestado de gente, ¿un crucero?( me pregunto) comienzo a sudar, por el temor de que todas esas personas quieran desembarcar en “mi isla” solitaria, ya la considero mía, no es acaso el sueño mío, pues también la isla es de mi propiedad.

 El sonido de lo que hasta ahora pensaba era el arrullo de las olas, va en aumento y es una mezcla de los maullidos de un gatito y el timbre de un despertador; me giro dando la espalda al mar, en lo alto de la única y por lo tanto solitaria palmera de “mi isla”  veo un gatito, según me voy acercando compruebo que es una cría de lince ibérico, el pánico  se apodera de mi, tengo dos frentes abiertos: los de la nave queriendo desembarcar en mi playa y el pobre lince, si no logro conseguir ayuda pronto, se extinguirá irremediablemente.

Veloz marco el teléfono de emergencias, antes de que cuelgue, aparece un equipo de bomberos sin fronteras, el más ágil trepa hasta lo alto de la palmera y rescata al tierno gatito de un manotazo.

El mismo manotazo que le atizo al despertador, harta de los aullidos del gato y los gritos de socorro de los polizones, que quieren invadir mi territorio.

 

domingo, 8 de marzo de 2015

Día de la mujer trabajadora


¡Hoy no trabajo!
 No es que en mi empresa me hayan dado el día libre por ser el día de la mujer trabajadora, es domingo.

 

Además mi familia, a decidido rendirme un homenaje, que sea un día especial para mi y lo dedique hacer solo lo que me apetezca, de hecho vamos a comer  fuera de casa. El estreno del robot de cocina para facilitar” -mis” tareas- que me han regalado mi marido y mis hijos tendrá que esperar a mañana.

Hoy es un día de fiesta para mí, como me han dejado claro:” tu mama hoy no tienes que hacer nada” Me han llevado el desayuno a la cama, me han preparado un baño, relajante y salvo algunas preguntas a gritos (como por otra parte  hacen desde que los parí )

-¡¡¡Mama!!! No encuentro el exprimidor. ¿Dónde están las sabanas de baño? Etc,etc.

Así que mientras  acaban de arreglarse, pero no con el interrogatorio,- dónde? están mis calzoncillos azules y la camiseta nueva; me siento delante del ordenador...

 

Cuanto hemos avanzado las mujeres, desde el finales del siglo XIX hasta ahora. Podemos votar, podemos divorciarnos (sin tener que pedir permiso al marido) podemos trabajar casi en cualquier profesión- no vamos a ganar igual que ellos, pero tampoco lo pretendemos, no se trata de ser” feministas radicales”.

La verdad es que estoy asombra de como en solo ciento y pico de años, hemos conseguido “tantos derechos”.

 

Un grito me urge a terminar esto.

 

Cari vamos, que llevamos media hora esperándote.

 

¡Feliz vida, mujeres!

 

 

miércoles, 28 de enero de 2015


La tartana


¡Por fin tengo coche!

 Una tartana como me gusta llamarlo, quizás porque lo conduzca una “carroza” quizás por la antigüedad del vehiculo, tal vez por los ruidos de todos sus elementos, o a lo mejor por quitarle modernidad  y darle un poco de animalidad y  tradición a  mis desplazamientos.

Ya me habían avisado, vas a ver como te cambia la vida – sobre todo en lo económico-, también me dieron aviso de las ventajas,  mayor autonomía etc, etc.

Mis miedos eran otros… a saber:

-          El primero: a quien “engañar” para que me diera unas clases prácticas, después de que en la autoescuela donde me saque el carnet de conducir, me dijeran que de momento no disponían  de tiempo para mi.

Este primer miedo se soluciono,  tres semanas con un familiar cargado de paciencia y sapiencia- (los pareados me siguen gustando)- me dio la suficiente soltura al volante para que ya pudiera manejarme sola con mi carroza.

-          Mi segundo miedo era o es, no sé en que fase del temor estoy, que  adquiriera tal dependencia al coche,- que siempre había detestado- es decir, que no fuera capaz de desplazarme si por una razón u otra no estuviera disponible mi tartana.

-          El tercero y mi gran temor era o es? : Que el vehiculo me deshumanizará, cambiará mi actitud  ante la vida,( si  reíros lo que queráis) no sabéis o si, lo que somos capaces de hacer por una máquina de moverse.

 

Ahora toca contar varias vicisitudes, que me han sucedido unas reales y otras imaginarias, para que seáis vosotros los que valoréis (cual tasador de seguros) en que grado andan mis miedos.

 

Soy mala aparcando, esto es una certeza, que con la práctica imagino cambiará, como resultado de esta certeza tengo varias anécdotas: la primera, una bronca de uno que estaba esperando a “sus chicas” a él que no moleste en absoluto y solo le falto llamarme inútil de forma verbal, por que con su lenguaje corporal me lo llamo, mi actitud fue; tirar de freno de mano quitar la llave del contacto y dejar el coche un poco torcido, pero sin molestar a nadie, salvo al esperador de chicas, que no le gusto nada que no le hiciera ni ídem caso.

La segunda, un muchacho se ofreció solicito a estacionarme el vehiculo después de observar, durante un buen rato mis dificultades para meter el bugi en un espacio que a mi me pareció ínfimo y a él enorme a juzgar por los 15 segundos que tardo en aparcarlo.

Aparcando le hice un raspón a otro coche, mi primera duda fue como localizo yo al dueño, después le dejé una nota, no me enrollo, di un parte al seguro y solucionado el incidente, cuando regresé de mandar el fax al seguro, descubrí que me habían birlao la escobilla del limpia parabrisas, pensé: ¡joer! la tartana me va a salir más cara que un cargo de libre designación.

 

Lo último que voy a contar es el motivo  de esta entrada en el blog.

 Me gusta devolver los libros tal como me los dejan, este iba en una bolsa de papel de regalo muy aparente, la misma en la que lo puse en el asiento delantero y olvide en ese mismo lugar, cuando me dí cuenta del descuido no regresé a recogerlo,  pues tengo la teoría absurda de que los libros no los roba nadie.  Mi disgusto fue mayúsculo, cuando salí del trabajo y me encontré con el coche descerrajado, con todo lo de valor de  su interior( rascador, bayeta, papel y liquido limpia cristales) esparcido por el habitáculo, lo recogí, blasfemando, y emprendí la marcha, a pocos metros vi la bolsa del libro que ya no podría devolver, pero lo que me hizo parar el coche poner las luces de emergencia y echarme a llorar como una niña a la que habían roto su juguete preferido,  fue ver como volaban las   hojas rotas del libro, como si fueran hojas de árbol, en un otoño ventoso.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Mala ralea


Mediocres no, de mala ralea.

Frases hechas:” esto es lo que hay”” tú porque no puedes, si no también lo harías” “de puro bueno, es tonto” “si no lo hago yo, lo hará otro… etc. etc.

Cuando menos hemos sido políticamente correcto- menuda frase de mierda- para justificar lo injustificable.

Para quedarme a gusto y para que mi entorno sepa que: y pongo dos puntos para tratar de explicar mi hartura ante:

Que no nos alegremos ante la felicidad, de nuestros iguales: Que nos afirmemos negando a los otros. Que prime el precio al valor. Que  haya distintas varas de medir, para todo y todos. Que nos ensañemos ante el error de nuestros iguales y justifiquemos los nuestros. Que para salir del hoyo tengamos que pisar a nuestros con generes. Que sea más fácil incumplir la norma que seguirla. Que menospreciemos a los demás, porque tienen unas capacidades distintas a las nuestras. Incluso las enfermedades tengan distinta valoración – el cáncer esta bien visto, la locura no.

Porque escribo esto hoy y no otro día, porque es domingo y hace meses que no escribo en el blog, porque hace poco me llego un escrito de Forges, donde decía lo de mediocres, y sobretodo, porque o escribía o limpiaba la casa y esta claro que la suciedad de la casa, me importa menos que la de fuera.

 

 

domingo, 31 de agosto de 2014

Nomofobía


Nomofobía

 

Érase… por los años noventa del siglo pasado, que envié mí primer fax, el motivo: un amigo médico, se fue a Ruanda a echar una mano, -ese país estaba inmerso en una guerra fraticida-.

Para los que no me conozcan y lean este blog explico; Era o sigo siendo, bastante negada para las telecomunicaciones y tecnologías “nuevas” cuando digo negada me refiero a dos de las acepciones de este término, no tenía teléfono en casa, ya que me parecía excesivo pagar  por un teléfono que nunca iba a ser mío, y por recibir llamadas, a las que nunca iba a atender, ya que a la hora que estas se producían no me encontraba en casa.

Pero volvamos al fax, cuando el señor de la librería me dijo: escribe en un folio lo que quieras mandar, tráeme el número  y yo me encargo enviarlo. No recuerdo lo que escribí, pero si, que entre frases estuve a punto de poner stop, bueno de hecho lo puse, pero el papelero me indico con una sonrisa- carcajada, que lo reescribiera que  a mi amigo le iba a  llegar mi texto como si fuera una fotocopia. Una vez concluida la operación, con mi resguardo de pago y la confirmación de que el fax ya lo había recibido mi amigo, me dije: que paleta eres Pura y lo bien que se lo va a pasar el librero contando lo de tu fax, pero también se me paso por la cabeza esas ideas absurdas que se nos pasa a los orates como yo. Si hemos hecho posible, que nuestras palabras lleguen al instante al otro lado del mundo, ¿Por qué no es posible? parar una guerra al instante. Como decía, ideas de enfermos mentales…

 

Estamos en 2014 tengo teléfono en casa, conexión a Internet, adsl, e incluso móvil- regalo junto con otros amigos  del receptor de mi primer fax- Además como otro médico amigo se encuentra en Sudan, echando de nuevo una mano, me comunico con él por whatsapp.
 Después de mandar mi primer mensaje de esta manera, me dije: Pura sigues siendo igual de paleta que hace veinte años, ni tú ni el mundo a cambiado nada, pero de nuevo se me paso otra idea loca por la cabeza- los piraos es lo que tenemos que de vez en cuando nos vuelve la locura.. y dije a lo mejor no han encontrado solución para las hambrunas y  guerras que asolan y desolan gran parte del orbe, pero si están investigando en la cura de estos sudores, dolor de cabeza y otros síntomas que tengo cada vez que estoy cinco minutos sin cobertura o sin mirar mi movil

sábado, 31 de mayo de 2014

La guasa del güito


 Preámbulo o desencadenante de esta entrada:

 

Ya  he  escrito en alguna ocasión, que mi entrada al trabajo  coincide con la de los niños a la escuela, como el trayecto de mi casa al trabajo lo hago caminando, paso por varios colegios por lo que  me cruzo con bastantes niños, mamas y papas. También he escrito que me resulta muy agradable empezar el día así, “tomándole el pulso al futuro”.

 Gracias a este itinerario-paseo laboral estoy más o menos al día de las modas en cuanto a fiestas y juguetes infantiles, sin embargo el otro día presencie una escena, que me creo cierta desazón  a lo largo del día se fue convirtiendo en mala leche y hoy me empuja a escribir.

“La escena” fue la siguiente: Un niño entre 3  y 5 años recogió del suelo un güito, lo miro e inmediatamente le pregunto a su mama que iba unos pasos  por delante de él: Mama esto ¿ qué es? -Ahora meto lo que pensé en ese instante, iba  hacer la mama.

-          Darle una charla sobre las semillitas, las  flores, las abejas…

Pues no señores, la Sra. siguió mirando y tecleando en ese artilugio magnético- no me negarán que tienen un magnetismo del que no se libra nadie- y por decirlo en argot moderno: paso de su hijo como de comer mierda.

 Aquí termina el preámbulo

 

Me molesta sobremanera, que a la gente a la que me dirijo sea en un establecimiento público, en la calle u donde sea, no me mire a la cara, sé que soy fea, pero siempre lo he sido, eso no es una novedad y  además de no mirarme,  agachen la cabeza  y  presten más atención a una cosa, -por más imán que tenga- que a mi,  una que  es un poco ególatra y me creo mas persona que un aparato y lo que ya me acaba de matar es; cuando me interrumpen ( como no me atranco poco, para que encima me corten el hilo )y  dicen:  espera que me ha entrado un guasap y voy a contestar.

           

A mis amigos, familiares, conocidos, viandantes, vecinos y similares, desde aquí les aviso:

Cada vez que le den prioridad a “la cosa” respecto a la persona, voy hacer lo que la mama del preámbulo, es decir; pasar de ellos como de comer mierda.

 

Por si alguien no lee este blog, ahora mismo  mando un Waps para decirlo.