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viernes, 9 de junio de 2017

Acuérdate


Acuérdate, tu que aún puedes.

 

 

Cuando leas esto, yo no me acordaré que lo he escrito y por lo tanto, poco  importará como me trates.

 Estaré sumergida en la desmemoria, el ayer, hoy y mañana tampoco existirá para mí.

Solo habrá ese  instante en el que me  regañes a saber.  Me meado encima,  he manchado el vestido con la sopa, - servidumbres que pago y no con gusto- por no haber muerto joven y vivir mucho.

 Acaso por el  interrogatorio, repetitivo, interminable y diario al que te someto, en el que poco o nada me importan las respuestas, solo las preguntas,- que le voy hacer, - mi cabeza no da para más.

 Por eso, cuando  te enerves por mi fuga,  siguiendo el impulso de la joven rebelde que fui, porque si, yo también fui joven e incluso niña, sino como iba saber poner, esos “pucheros” cuando me regañas,  sino lo hubiera aprendido en la infancia más remota. Si, yo tuve la piel fresca y  tersa y también llevo besos en la piel, quizás hasta alguno tuyo.

¡Ay! si yo supiera contarte… que tuve una mirada limpia y clara, pero se me fue enturbiando de ver tanto fango, el mismo que ahora ve ese espectador  que contempla la escena que estamos montando  a sabiendas de que la vida es una película en espiral y que mañana otros serán los protagonistas, pero el final el mismo.

Por eso te pido, que ya que no podemos cambiar el desenlace, al menos pasemos de la tragedia a la comedía o al menos convirtamos nuestros actos en tragicómicos

 

Y no por mi, que ya no me acuerdo de nada, sino por los espectadores a los que la mirada se les esta enturbiando.

viernes, 4 de noviembre de 2016

La buena vecindad


 

 

 

 

 

 

Fiesta local, “San Cervantes” como han bautizado los paisanos el aniversario del acristianamiento –(¿ a que suena mal la palabreja?)del Insigne.

 

 Las tres o quizás las cuatro de la tarde, en el comedor una palangana en la que tengo sumergidos los pies, hoy al barreño le llamaré bacía, por ser el aniversario de Miguel o porque ya voy por la segunda parte del INGENIOSO…

Suena una sola vez el timbre de la puerta, Me pregunto ¿quién puede ser? A la vez que me respondo: ¿ el vecino pesado? no, pues solo ha llamado una vez y a no ser que haya aprendido la lección que le dí con regañina incluida, sobre la manera “ejemplar” de llamar al timbre, él no molesta así.

¿Quizá un vendedor? De biblias, energías espirituales o de las otras, tampoco, no es horario habitual además es festivo.

¿Amigos?, descartados, saben de mi horario de siesta y tienen la prudencia necesaria para no interrumpirla y carecen del valor para hacerlo.

Todas estas ideas pasan por mi cabeza a la velocidad que pasa toda una vida cuando tememos que este a punto de concluir.

 

¿Qué hacer con la bacía? la dejo donde esta y me arriesgo a que el inoportuno visitante la vea. No es que la palangana sea un objeto ilegal, pero siento cierto temor a las habladurías de la gente

La verdad es que el panorama del refectorio es un poco” surrealista”  - me gusta emplear este termino, cuando hay  desorden  o la lógica de los objetos o  personas brillan por su ausencia-

 Lo  describo:

El portátil en la mesa grande,  sobre la mesa pequeña, un montón de libros apilados sin orden ni concierto, eso sí, todos ellos con su marca páginas, en el punto exacto donde interrumpí la lectura. El móvil, que  como su propio nombre indica, se mueve de la mesa grande a la pequeña de ahí a la de la cocina y una vez hecho todo el recorrido incluida la mesilla de noche, me sigue o persigue (vaya usted a saber) en todos mis desplazamientos, como si yo fuera un robot a quien han implantado una prótesis permanente de la que no puedo desprenderme.

No puedo demorar más la  decisión; vació la bacía en el jacuzzi, cojo el móvil y voy a ver quien es.

 

 
Esperado lector: si has llegado hasta aquí, agradecería dejaras un comentario, aunque solo sea, un hola o un adiós,  estoy haciendo un pequeño estudio, quien le da a me gusta y quien lee hasta el final “mis cosas

jueves, 28 de julio de 2016

Empatia, gafas y moscas


“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira todo es según el color del cristal  con que se mira”-

 Estrenaba gafas, tiempo libre, teléfono desconectado, la mitad del vecindario de vacaciones, con lo que eso supone de tranquilidad.

La situación idónea y actitud optimista para escribir largo y tendido sobre LA EMPATIA, hacía tiempo que deseaba explicar las ventajas de ejercitar algo para mi tan saludable.
 Creedme que  puse todo lo que estaba en mi mano para que todo el que leyera esta entrada se atreviera en el caso de que no lo hubiera practicado antes, a probarlo  y los que ya lo conocían a repetirlo de vez en cuando.
Estaba maravillada de lo bien que veía con los nuevos espejuelos – meto el americanismo para que creáis que tengo un vocabulario más amplio del que en realidad tengo.
No me faltaba ni la cerveza, así que me dispuse a explicar en que consiste la empatía, en ese instante note que algo se movía en mi hombro izquierdo, cuando gire la cabeza hacía ese lado, me di cuenta que el 0bjeto Volador se había desplazado hacía mi hombro derecho. Lo tenía  Identificado, no digo que no me incomodó  al principio, pero pensé que mientras no se moviera mucho, total las moscas no pican. Estaba diciendo que se trata de ponerse en el lugar del otro, cuando la mosca se puso a  revolotear  por mi oído, me autoabofetee con lo que descabalgue la montura de la oreja, ahí tengo que reconocer que ya estaba un poco alterada.
 Respire hondo, eche un trago de cerveza y proseguí: si  miramos las cosas desde otro ángulo es muy posible que nuestra visión  varíe  y por lo tanto entendamos otras actitudes y otros comportamientos.

-¡¡¡ LA P…MOSCA esta no sale viva de la habitación, me tiene harta.
 Le arre con el libro que tenía más a mano, ni que decir tiene que  paso a mejor vida.
 
Eliminando del libro los restos de la mosca me encontré con este poema.

Vosotras, las familiares
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares
me evocáis todas las cosas.
 

 
 
¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
 
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
 
Moscas de todas las horas
 
de infancia y adolescencia,
 
de mi juventud dorada;
 
de esta segunda inocencia,
 
que da en no creer en nada,
 
en nada.
 
 
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
 
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
 
 
Y en la aborrecida escuela
 
raudas moscas divertidas,
perseguidas, perseguidas
 
por amor de lo que vuela.
 
 
Yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
 
sobre el librote cerrado,
 
sobre la carta de amor,
 
sobre los párpados yertos
 
de los muertos.
 
 
Inevitables golosas,
 
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
 
me evocáis todas las cosas.
 
 

 

lunes, 18 de julio de 2016

Crónicas domingueras.

Veremos si soy capaz de que se me entienda, o como siempre, repetiré varias veces lo obvio y omitiré lo que en mi cabeza esta muy claro, pero el resto del personal no tiene ni idea de lo que quiero decir.
 Usaré un símil: Lo que yo creo que es una” pincelada” sutil para que el lector entienda el fondo de lo que quiero expresar, resulta ser un “brochazo” que todo lo emborrona.
Los más benevolentes dicen que se trata de una ineptitud para escribir o "cierta "incapacidad para expresarme coherentemente. Otros sin mas rodeos, etiquetan lo mio de enfermedad mental.

Vayamos a lo que hoy nos ocupa o mejor al preámbulo o al porque de esta crónica dominical.

Un amigo me pide que le preste el coche la semana que viene, para llevar a su mujer al trabajo (esto último es una pincelada). Conozco  bien a mi amigo y sé negativamente que si le doy el coche en las condiciones higiénicas actuales, le faltará tiempo para proclamar a los cuatro vientos lo cochina que soy.
Me dispongo a lavar el coche por la mañana, pues pienso que están obsoletos los roles tradicionales de: Los hombres van a por los churros y limpian el coche los días festivos, las mujeres en ese tiempo no hacen nada o todo lo demás, quien sabe.
Me mosqueé un poco cuando observe que de la churrería cercana solo salían ejemplares masculinos, pero no le dí demasiada importancia, y  continué mi camino.
Mi asombro fue enorme cuando al llegar al lavadero comprobé que los individuos machos que no se encontraban comprando churros, allí  estaban, limpiando su automóvil o esperando turno para hacerlo.
Miré el reloj, calcule en que emplear las dos horas que mi costilla tardaría en recoger la casa y preparar el almuerzo y me volvi por donde había venido.
Regrese a casa ( por supuesto dos horas después ) con una bandeja de pasteles en la mano y diciendo:
 Cariño ya estoy aqui, por cierto la semana que viene tienes que acercar a María a su trabajo, Manolo tiene el coche en el taller.
 
 
 
 
 
 


 

sábado, 16 de julio de 2016

El desenlace


 

El exterminio de las palomas comenzó por casualidad o necesidad, vaya usted a saber…

Algún individuo mato a un ejemplar que se le puso a tiro o a escoba, vaya usted a saber…

Cometido el delito, había que deshacerse del cuerpo del mismo, así que; sin mucho cavilar o gavilando mucho, vaya usted a saber… termino en la cazuela.

 La visita inoportuna o oportuna vaya usted a saber… dio buena cuenta del pichón y los anfitriones se dieron cuenta a  su vez de que allí había “negocio”.
Si aquello estaba rico, porque no hacerse ídem a costa de ello.

Aclarando lo escrito más arriba:

 Que los del segundo mataron a la paloma que se había posado en su balcón. Una vez muerta la cocinaron con arroz.  Dio la casualidad que los amigos gorriones o gorrones( que lo mismo da) se presentaran a la hora de la comida, no teniendo más remedio que invitarles a comer. Que si con arroz estaba rica, porque no con patatas, escabechada, a la brasa… en fin se abrió un “abanico” de posibilidades de cara el verano.

Que como las palomas debían de estar un poco” moscas” dejaron de zurear en su balcón, con lo que los del segundo las atrajeron dándoles de comer y de gratis con los mendrugos que no se sabe quien dejaba en los contenedores de basura.
Que no solo invitaron a todos sus amigos y conocidos, sino que empezaron venderlas a todo aquel que le gustará la caza.
Que pese a su intento de seguir alimentando a las palomas terminaron con ellas antes de que se dieran cuenta.
Así es como regreso el descanso y la paz  al vecindario.
Todo esto sucedió, bajo la atenta mirada de la cotilla del ático.


P.D. La cotilla anda inquieta por los maullidos de un gato, pero esto es otra historia u otro posible negocio, vaya usted a saber…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 10 de julio de 2016

Quien acabe con el hambre, traerá el descanso y la paz.



En la azotea de la cotilla del ático se habían instalado desde hacía meses las palomas.
El zureo matutino que le despertaba, hacía que se levantará de un  humor de perros, (por seguir con un símil animal) además del ruido, le molestaba sobremanera que hubiera algo por encima de ella. Según transcurría el día, iba decreciendo su  humor canino y creciendo el instinto de sabueso  que llevaba dentro.
 ¿Cómo acabar? con esas” ratas con alas”.
Su primer impulso fue: subir al solano y sembrar veneno, bueno, el primero en realidad fue coger una escopeta y liarse a tiros.
 Descartado uno y otro por razones obvias; no tenía escopeta, ni tampoco veneno, además esto  podría acabar con otras aves que le resultaban también odiosas - esto último siempre lo negara en público-  estaban protegidas, y podría buscarse un lío.
 Ahora toca un paréntesis: (¿que clase de porquerías comían las cigüeñas? para dejar esas plastas que más parecían chapapote que posible abono.
Así que tomo la única decisión que le quedaba: que fallecieran de inanición, en lenguaje llano “que murieran de hambre”.
Cortar el suministro de alimentos a las palomas, conllevaba un tarea de  investigación arduo pero en el que ya tenía bastante avanzado los trabajos  de campo, por algo era “la cotilla del ático.
 Semanas de observación, le permitieron descubrir la identidad de los individuos  que dejaban colgadas las bolsas con pan, en el exterior  de los cubos de basura. Algo más le costo averiguar la filiación de quien retiraba las viandas y bastante pesquisas, el sorprendente e inaudito trapichoneo  que tenían montado.

 

Continuará…

 

 

 

 

 

domingo, 3 de julio de 2016

LA COTILLA DEL ÁTICO


Hacía rato que había cesado el griterío de los borrachos junto a la muralla.

 La cotilla del ático, intentaba adivinar las historias de beodos, que se escondían tras los llantos y las frases entrecortadas de consuelo, ya que las voces la impedían dormir por lo menos sacar provecho de las aventuras y desventuras de las vidas ajenas. Solo le quedo claro que era el bajón del alcohol, ya que la fase subida y de la exaltación de la amistad o bien se había producido en otro lugar, o  a ella le había pillado en esa fase del sueño que poco o nada te importa la vida ajena, solo tus sueños más profundos, tan profundos y escondidos en la sima de tu mente que solo un terremoto (si este se produjera) hará que afloren a la superficie.

El ulular de las sirenas, en esta ocasión  tampoco le habían ayudado. Oír los cantos de sirena de los servicios de emergencias, (es lo que tiene vivir en un lugar que es el cruce de caminos entre el hospital, la comisaría y el parque de bomberos) a menudo desataba su imaginación con “historias” que dependiendo del estado de animo eran más o menos truculentas, o al menos al día siguiente cuando algún paisano comentara el suceso, ella podría decir que fue la primera en saber que algo “gordo” estaba pasando.

 

Así pues, se asomo al balcón en busca de algo conque aumentar su curriculum vitae.

 

 En la calle, un grupo de cinco personas, rodeaban un círculo de bultos, compuesto de: flotadores, bolsas de deportes, bolsas de grandes almacenes y neveras portátiles.

 

Al día siguiente cuando algún paisano comentará los sucesos del día anterior, ella podría decir que fue la primera en enterarse que:

 

 HABÍAN LLEGADO LAS VACACIONES

 

 

 

 

 

 

 

martes, 14 de junio de 2016

Y tú ,¿qué sabes?¿ y a qué sabes?

No me interesa:
si sabes
 la raiz cuadrada de 16
Ni la capital de Francia,
ni la flora de Madagascar,

Quiero saber;
si sabes querer

Si sabes como quiero que me quieran,
si sabes a que saben los que me quieren,

Si sabes lo que yo sé
Si sabes a que sepó
 
Si sabes las respuestas,

Sabes más que yo



 

domingo, 12 de junio de 2016

Yo que sé

Un año de silencio,
se ha convertido en costumbre,
por no herir y que me hieran ,
por Pura vagancia,
por  Pura  apatía
por Pura....

jueves, 21 de mayo de 2015

Mi sueño de anoche.


Yo en una playa paradisíaca, probablemente del Indico, tal vez del  Pacifico por la paz en la que se desarrolla hasta ahora el sueño. Aguas cristalinas, esmeraldas o turquesas como corresponde a un sueño en el Edén. El horizonte claro, despejado, de repente, diviso una mancha oscura que va aumentando su tamaño según se va acercando a la playa,  un barco enorme y atestado de gente, ¿un crucero?( me pregunto) comienzo a sudar, por el temor de que todas esas personas quieran desembarcar en “mi isla” solitaria, ya la considero mía, no es acaso el sueño mío, pues también la isla es de mi propiedad.

 El sonido de lo que hasta ahora pensaba era el arrullo de las olas, va en aumento y es una mezcla de los maullidos de un gatito y el timbre de un despertador; me giro dando la espalda al mar, en lo alto de la única y por lo tanto solitaria palmera de “mi isla”  veo un gatito, según me voy acercando compruebo que es una cría de lince ibérico, el pánico  se apodera de mi, tengo dos frentes abiertos: los de la nave queriendo desembarcar en mi playa y el pobre lince, si no logro conseguir ayuda pronto, se extinguirá irremediablemente.

Veloz marco el teléfono de emergencias, antes de que cuelgue, aparece un equipo de bomberos sin fronteras, el más ágil trepa hasta lo alto de la palmera y rescata al tierno gatito de un manotazo.

El mismo manotazo que le atizo al despertador, harta de los aullidos del gato y los gritos de socorro de los polizones, que quieren invadir mi territorio.

 

domingo, 8 de marzo de 2015

Día de la mujer trabajadora


¡Hoy no trabajo!
 No es que en mi empresa me hayan dado el día libre por ser el día de la mujer trabajadora, es domingo.

 

Además mi familia, a decidido rendirme un homenaje, que sea un día especial para mi y lo dedique hacer solo lo que me apetezca, de hecho vamos a comer  fuera de casa. El estreno del robot de cocina para facilitar” -mis” tareas- que me han regalado mi marido y mis hijos tendrá que esperar a mañana.

Hoy es un día de fiesta para mí, como me han dejado claro:” tu mama hoy no tienes que hacer nada” Me han llevado el desayuno a la cama, me han preparado un baño, relajante y salvo algunas preguntas a gritos (como por otra parte  hacen desde que los parí )

-¡¡¡Mama!!! No encuentro el exprimidor. ¿Dónde están las sabanas de baño? Etc,etc.

Así que mientras  acaban de arreglarse, pero no con el interrogatorio,- dónde? están mis calzoncillos azules y la camiseta nueva; me siento delante del ordenador...

 

Cuanto hemos avanzado las mujeres, desde el finales del siglo XIX hasta ahora. Podemos votar, podemos divorciarnos (sin tener que pedir permiso al marido) podemos trabajar casi en cualquier profesión- no vamos a ganar igual que ellos, pero tampoco lo pretendemos, no se trata de ser” feministas radicales”.

La verdad es que estoy asombra de como en solo ciento y pico de años, hemos conseguido “tantos derechos”.

 

Un grito me urge a terminar esto.

 

Cari vamos, que llevamos media hora esperándote.

 

¡Feliz vida, mujeres!

 

 

miércoles, 28 de enero de 2015


La tartana


¡Por fin tengo coche!

 Una tartana como me gusta llamarlo, quizás porque lo conduzca una “carroza” quizás por la antigüedad del vehiculo, tal vez por los ruidos de todos sus elementos, o a lo mejor por quitarle modernidad  y darle un poco de animalidad y  tradición a  mis desplazamientos.

Ya me habían avisado, vas a ver como te cambia la vida – sobre todo en lo económico-, también me dieron aviso de las ventajas,  mayor autonomía etc, etc.

Mis miedos eran otros… a saber:

-          El primero: a quien “engañar” para que me diera unas clases prácticas, después de que en la autoescuela donde me saque el carnet de conducir, me dijeran que de momento no disponían  de tiempo para mi.

Este primer miedo se soluciono,  tres semanas con un familiar cargado de paciencia y sapiencia- (los pareados me siguen gustando)- me dio la suficiente soltura al volante para que ya pudiera manejarme sola con mi carroza.

-          Mi segundo miedo era o es, no sé en que fase del temor estoy, que  adquiriera tal dependencia al coche,- que siempre había detestado- es decir, que no fuera capaz de desplazarme si por una razón u otra no estuviera disponible mi tartana.

-          El tercero y mi gran temor era o es? : Que el vehiculo me deshumanizará, cambiará mi actitud  ante la vida,( si  reíros lo que queráis) no sabéis o si, lo que somos capaces de hacer por una máquina de moverse.

 

Ahora toca contar varias vicisitudes, que me han sucedido unas reales y otras imaginarias, para que seáis vosotros los que valoréis (cual tasador de seguros) en que grado andan mis miedos.

 

Soy mala aparcando, esto es una certeza, que con la práctica imagino cambiará, como resultado de esta certeza tengo varias anécdotas: la primera, una bronca de uno que estaba esperando a “sus chicas” a él que no moleste en absoluto y solo le falto llamarme inútil de forma verbal, por que con su lenguaje corporal me lo llamo, mi actitud fue; tirar de freno de mano quitar la llave del contacto y dejar el coche un poco torcido, pero sin molestar a nadie, salvo al esperador de chicas, que no le gusto nada que no le hiciera ni ídem caso.

La segunda, un muchacho se ofreció solicito a estacionarme el vehiculo después de observar, durante un buen rato mis dificultades para meter el bugi en un espacio que a mi me pareció ínfimo y a él enorme a juzgar por los 15 segundos que tardo en aparcarlo.

Aparcando le hice un raspón a otro coche, mi primera duda fue como localizo yo al dueño, después le dejé una nota, no me enrollo, di un parte al seguro y solucionado el incidente, cuando regresé de mandar el fax al seguro, descubrí que me habían birlao la escobilla del limpia parabrisas, pensé: ¡joer! la tartana me va a salir más cara que un cargo de libre designación.

 

Lo último que voy a contar es el motivo  de esta entrada en el blog.

 Me gusta devolver los libros tal como me los dejan, este iba en una bolsa de papel de regalo muy aparente, la misma en la que lo puse en el asiento delantero y olvide en ese mismo lugar, cuando me dí cuenta del descuido no regresé a recogerlo,  pues tengo la teoría absurda de que los libros no los roba nadie.  Mi disgusto fue mayúsculo, cuando salí del trabajo y me encontré con el coche descerrajado, con todo lo de valor de  su interior( rascador, bayeta, papel y liquido limpia cristales) esparcido por el habitáculo, lo recogí, blasfemando, y emprendí la marcha, a pocos metros vi la bolsa del libro que ya no podría devolver, pero lo que me hizo parar el coche poner las luces de emergencia y echarme a llorar como una niña a la que habían roto su juguete preferido,  fue ver como volaban las   hojas rotas del libro, como si fueran hojas de árbol, en un otoño ventoso.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Mala ralea


Mediocres no, de mala ralea.

Frases hechas:” esto es lo que hay”” tú porque no puedes, si no también lo harías” “de puro bueno, es tonto” “si no lo hago yo, lo hará otro… etc. etc.

Cuando menos hemos sido políticamente correcto- menuda frase de mierda- para justificar lo injustificable.

Para quedarme a gusto y para que mi entorno sepa que: y pongo dos puntos para tratar de explicar mi hartura ante:

Que no nos alegremos ante la felicidad, de nuestros iguales: Que nos afirmemos negando a los otros. Que prime el precio al valor. Que  haya distintas varas de medir, para todo y todos. Que nos ensañemos ante el error de nuestros iguales y justifiquemos los nuestros. Que para salir del hoyo tengamos que pisar a nuestros con generes. Que sea más fácil incumplir la norma que seguirla. Que menospreciemos a los demás, porque tienen unas capacidades distintas a las nuestras. Incluso las enfermedades tengan distinta valoración – el cáncer esta bien visto, la locura no.

Porque escribo esto hoy y no otro día, porque es domingo y hace meses que no escribo en el blog, porque hace poco me llego un escrito de Forges, donde decía lo de mediocres, y sobretodo, porque o escribía o limpiaba la casa y esta claro que la suciedad de la casa, me importa menos que la de fuera.

 

 

domingo, 31 de agosto de 2014

Nomofobía


Nomofobía

 

Érase… por los años noventa del siglo pasado, que envié mí primer fax, el motivo: un amigo médico, se fue a Ruanda a echar una mano, -ese país estaba inmerso en una guerra fraticida-.

Para los que no me conozcan y lean este blog explico; Era o sigo siendo, bastante negada para las telecomunicaciones y tecnologías “nuevas” cuando digo negada me refiero a dos de las acepciones de este término, no tenía teléfono en casa, ya que me parecía excesivo pagar  por un teléfono que nunca iba a ser mío, y por recibir llamadas, a las que nunca iba a atender, ya que a la hora que estas se producían no me encontraba en casa.

Pero volvamos al fax, cuando el señor de la librería me dijo: escribe en un folio lo que quieras mandar, tráeme el número  y yo me encargo enviarlo. No recuerdo lo que escribí, pero si, que entre frases estuve a punto de poner stop, bueno de hecho lo puse, pero el papelero me indico con una sonrisa- carcajada, que lo reescribiera que  a mi amigo le iba a  llegar mi texto como si fuera una fotocopia. Una vez concluida la operación, con mi resguardo de pago y la confirmación de que el fax ya lo había recibido mi amigo, me dije: que paleta eres Pura y lo bien que se lo va a pasar el librero contando lo de tu fax, pero también se me paso por la cabeza esas ideas absurdas que se nos pasa a los orates como yo. Si hemos hecho posible, que nuestras palabras lleguen al instante al otro lado del mundo, ¿Por qué no es posible? parar una guerra al instante. Como decía, ideas de enfermos mentales…

 

Estamos en 2014 tengo teléfono en casa, conexión a Internet, adsl, e incluso móvil- regalo junto con otros amigos  del receptor de mi primer fax- Además como otro médico amigo se encuentra en Sudan, echando de nuevo una mano, me comunico con él por whatsapp.
 Después de mandar mi primer mensaje de esta manera, me dije: Pura sigues siendo igual de paleta que hace veinte años, ni tú ni el mundo a cambiado nada, pero de nuevo se me paso otra idea loca por la cabeza- los piraos es lo que tenemos que de vez en cuando nos vuelve la locura.. y dije a lo mejor no han encontrado solución para las hambrunas y  guerras que asolan y desolan gran parte del orbe, pero si están investigando en la cura de estos sudores, dolor de cabeza y otros síntomas que tengo cada vez que estoy cinco minutos sin cobertura o sin mirar mi movil

sábado, 31 de mayo de 2014

La guasa del güito


 Preámbulo o desencadenante de esta entrada:

 

Ya  he  escrito en alguna ocasión, que mi entrada al trabajo  coincide con la de los niños a la escuela, como el trayecto de mi casa al trabajo lo hago caminando, paso por varios colegios por lo que  me cruzo con bastantes niños, mamas y papas. También he escrito que me resulta muy agradable empezar el día así, “tomándole el pulso al futuro”.

 Gracias a este itinerario-paseo laboral estoy más o menos al día de las modas en cuanto a fiestas y juguetes infantiles, sin embargo el otro día presencie una escena, que me creo cierta desazón  a lo largo del día se fue convirtiendo en mala leche y hoy me empuja a escribir.

“La escena” fue la siguiente: Un niño entre 3  y 5 años recogió del suelo un güito, lo miro e inmediatamente le pregunto a su mama que iba unos pasos  por delante de él: Mama esto ¿ qué es? -Ahora meto lo que pensé en ese instante, iba  hacer la mama.

-          Darle una charla sobre las semillitas, las  flores, las abejas…

Pues no señores, la Sra. siguió mirando y tecleando en ese artilugio magnético- no me negarán que tienen un magnetismo del que no se libra nadie- y por decirlo en argot moderno: paso de su hijo como de comer mierda.

 Aquí termina el preámbulo

 

Me molesta sobremanera, que a la gente a la que me dirijo sea en un establecimiento público, en la calle u donde sea, no me mire a la cara, sé que soy fea, pero siempre lo he sido, eso no es una novedad y  además de no mirarme,  agachen la cabeza  y  presten más atención a una cosa, -por más imán que tenga- que a mi,  una que  es un poco ególatra y me creo mas persona que un aparato y lo que ya me acaba de matar es; cuando me interrumpen ( como no me atranco poco, para que encima me corten el hilo )y  dicen:  espera que me ha entrado un guasap y voy a contestar.

           

A mis amigos, familiares, conocidos, viandantes, vecinos y similares, desde aquí les aviso:

Cada vez que le den prioridad a “la cosa” respecto a la persona, voy hacer lo que la mama del preámbulo, es decir; pasar de ellos como de comer mierda.

 

Por si alguien no lee este blog, ahora mismo  mando un Waps para decirlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 23 de abril de 2014

Agua

Piedras blancas, piedras negras.
El agua no sabe de colores
igual acaricia piedra blanca
que golpea la negra.
Besa la negra,
da un abrazo hiriente a la blanca,
erosiona su pétrea vida.

Duro existir el de la roca.
Duro para la blanca,
duro para la negra.
Y el agua, así, pasando por su vida,
dejando huella, sin dejarla.
El agua con su goteo constante, eterno,
sin olor, sin color,
pero salobre.

Agua origen de la vida.
Aquí frente a ti, mar,
inmensa agua, digo:
Esto es vivir,
y lo demás, inmensa putada.



 

sábado, 25 de enero de 2014

Camino de Nobel


Sé que no soy una persona inteligente, soy consciente de mi incultura y a ratos, pero solo a ratos, me doy cuenta de mi locura.

            De mi locura echaré la culpa a una de mis maestras (a  veces me comporto como una persona normal) culpo a los demás de mis carencias  y errores.

Mi maestra se empeño en enseñarnos a mirar, a ver, y a pensar, cuando digo pensar me refiero a que repetía como una letanía: hay que parar, mirar las cosas desde todos los ángulos posibles, ponerse en el lugar de los demás, pensar y por último actuar.

Pongo algún ejemplo de la manía que me inculco la susodicha;

            Cuando se presento la candidatura olímpica para Madrid, se hicieron muchas críticas y chistes sobre el nivel de ingles de la alcaldesa, bueno pues yo lo único que veía, era una maniobra de despistaje, solo me preocupaba el dineral que nos había costado todo eso, y que me temía que ese dinerito se quitaría de partidas más necesarias,( mayores, jóvenes y niños).

            Otro ejemplo: El examen para poder tocar en la calle. Tengo que reconocer que me reí, siii durante unos días creí que era un montaje de cámara oculta. Ya he dicho al principio que muy lista no soy.

            Más cosas: la supresión de horas de música en la enseñanza, eso no me sonó muy bien, pero que coñ… “la música no se come” tampoco es tan necesaria, de hecho, de ella no comen ni los músicos, pues eso,¡ que la quiten!

 

Para terminar una noticia que me alegra sobremanera; la eliminación del estudio de los nombres de los animales y las plantas. Sr. Wert siga bajando el nivel, va conseguir lo que no consiguió mi maestra.
 
 
 
 
 
 
Que sea una persona que destaque por su cultura.

 

P.D. Gracias a quien corresponda, por la baja del I.V.A. de las obras de arte. La pena es que ustedes no consideren arte, el cine, el teatro…

 

 

           

 

 

           

           

           

           

 

 

 

           

 

 

 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Siente un pobre a su mesa


 

Todo un éxito la campaña “En navidad siente un pobre a su mesa” 50 años después consigue que en la mayoría de los hogares haya un pobre sentado en la mesa. En estas fechas quiero ser  ecuánime, además de generosa y reconocer los méritos y logros, no todo va a ser criticar a nuestros actuales gobernantes y decir que estamos retrocediendo. Si es verdad que  les ha costado 50 años, pero por fin se ha conseguido, es más, en muchas casas todos los sentados a la mesa son pobres de necesidad y no solo en estos días,¡ sino durante todo el año!

Hoy no voy hablar de los “pobres de espíritu” (es cierto que son los responsables del éxito de esta consigna) pero estoy totalmente sumergida en el sentimentalismo y benevolencia  de estas fechas navideñas y no quiero escribir nada negativo.

Estoy tan contenta que apunto he estado de cantar un villancico, menos mal que me he dado cuenta a tiempo que no tengo licencia, en la ducha hace días que ni se me ocurre, con gritar y ahinarme por el agua fría, ya tengo bastante.

 

Como he sido buena, voy a pedir un deseo a los reyes y a “los pobres de espíritu”; le cojo la cita a Lola Flores.

 

“Si me queréis, ¡irse!”

viernes, 6 de diciembre de 2013

Sin patria, pero sin amo


No soy español, español, español…(aquí va esa musiquita que todos tarareamos tan bien).

 Que conste que tengo amigos españoles, son muy majos, también heterosexuales  buena gente también. Dios y la iglesia católica me libren de meterme con ellos.

Por si algún despistado entra en este blog creyendo que es una página erótica o ecológica o medicinal o tal vez de cocina, que dejen de leer, aquí sólo van a encontrar desvaríos, de una mujer, que no sabe de donde es.

            Una breve biografía, por si los despistados han llegado hasta aquí.

            -Me parieron en Madrid “capital del dolor y de la gloría” cada vez más del dolor y menos de gloria.

Hija de Manuela que  a la vez era hija de Madrid, mi padre, Antonio, onubense o huervano, desde el mismo momento en que nació. Hasta aquí podría parecer que soy española y madrileña para más señas, pues no, no soy español, español, español…(otra vez la musiquita).

 Mientras esto escribo, en el horno se cocinan unas tortas  de aceite  sevillanas y en la radio suenan unas ídem.

He ido al colegio en Madrid, he trabajo en esta ciudad siempre, por lo que he vivido  siempre aquí.

¡ Que no! que no soy español, español, español…(musiquita) Si, en mi pasaporte consta que soy de esta nacionalidad.

Si, siempre he pagado los impuestos aquí.

Que si, hasta la sangre la he dado en Madrid, de una manera gratuita y convencida hasta hoy, que nadie iba hacer negocio con mi sangre, ¡como van cayéndose las convicciones! con el sudor ya hace tiempo que lo han hecho.

 

Pues no, no soy de un sitio, donde se habla de lo estupendo y  ejemplar  que ha sido un negro, porque se ha muerto y mantienen cuchillas en las fronteras para que otros negros, quizás se maten.

 ¡No se les caerá la cara de vergüenza!

¿Suena fuerte lo de negro? Pues si, esta puesto con toda la intención, estoy harta de tanta hipocresía, tanta injusticia, tanta patriotismo de tres al cuarto.

¿Por qué  no soy española?

 

Porque todavía tengo algo de vergüenza torera y en esta piel de toro donde habito, los españoles que se osen  decir, que nos estamos convirtiendo en un país de mierda,* les multan, les encarcelan….

 

 

 

 

* País de mierda: El territorio donde la mayoría de sus habitantes viven en la miseria, por culpa de cuatro miserables.

 

 

Me he quedao sin patria, pero, muy muy  agustito.

 

 

 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Pasado, presente, futuro?


El sábado pasado, si, voy a volver al pasado, antes que el futuro me impida hacerlo bajo multa de 600.000 euros.

 Decía que el día 16 acudí a un concierto del coro Entredós en Entrevías, las cacofonías de momento no las multan y por eso la meto aquí.

A ver como lo cuento sin que esta entrada se haga interminable y farragosa como acostumbro.

            En 26 enero de 1977 comencé a trabajar  cuidando a  tres críos. El domingo 23  estuve en la manifestación en la que asesinaron a Arturo Ruiz, (quien con veinte años no es revolucionario es que no tiene corazón) a la pregunta de la madre de las criaturas si acudiría al funeral de los abogados asesinados en Atocha, conteste que no sabía.

 

Pónganse en mi lugar, era mi primer día de trabajo, llevaba unos meses sin empleo, una crisis económica acuciante, si añadimos que no había derecho de manifestación ni de huelga, a ver quien era la valiente de confesar; que si, que pensaba ir a esa y a todas las demás, que se convocarán, por el derecho a huelga, manifestación, la legalización de todos los partidos incluido el partido comunista, al voto a los 18 años, a la ley del divorcio, a la despenalización de los anticonceptivos, al aborto, a la igualdad legal de la mujer, a la enseñanza obligatoria y  gratuita  para todos, a la libertad de expresión etc.

            Regreso a la actuación del sábado, una de las integrantes de ese estupendo coro, es una de las crías, (que poco le gustaba que usara ese apelativo y el cariño con que yo lo hacia) con su madre sentada a mi lado, su hija,  (ahora con la misma edad  que la conocí a ella) en el escenario cantando:

 “Silencio” nos dicen de arriba. “silencio, a callar”. Me río y con las coristas te invito a gritar: ¡no!

 

            Acabo o continúo… Esa niña de hace treinta y seis años, con cierta retranca (¿de quien la habrá aprendido?) me recordaba la canción que le cantaba “hoy no ha venido a clase Ramón Cabeza,  sus frases en la mano de tierra hablan de gesto solidario de paz que hermana, alguien se las truco antes del alba sus frases en el aire ahora cabalgan".

 

Pues que si se empeñan en que vayamos para atrás.

¡Tendremos que luchar como en el pasado!